J. Jaime Hernández
El Universal
Sábado 12 de abril de 2008
WASHINGTON.— El Tratado de Libre Comercio con Colombia, congelado el pasado jueves por la mayoría demócrata en el Congreso, se ha convertido en un arma arrojadiza para la campaña de la demócrata de Hillary Clinton.Después de la renuncia de su principal estratega, Mark Penn, quien fue descubierto como uno de los principales promotores del tratado en Washington a través de su empresa Burston-Marsteller, Hillary enfrenta serias dificultades para explicar los poco más de 800 mil dólares que su esposo se embolsó en el año 2005 ofreciendo discursos para un grupo colombiano promotor del TLC con Estados Unidos.
“¿Qué cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler?”, respondió con una sonrisa desconcertada Hillary Clinton, cuando un periodista de la CNN le preguntó a mansalva sobre los buenos oficios de su marido a favor del TLC con Colombia.
“No tengo nada que… Quiero decir, ¿cómo responde uno a esa pregunta?”, dijo la senadora por Nueva York con la guardia baja.
“Lo único que puedo decir es que estoy contra el TLC con Colombia. Y lo seguiré estando mientras Colombia no dé muestras de un cambio en su comportamiento”, afirmó Clinton, después de recomponerse, en alusión a las acusaciones de organizaciones como Human Rights Watch contra el asesinato y desaparición de líderes sindicales en el país andino. Poco antes, en una conferencia de prensa, Clinton ya había encontrado serias dificultades para explicar el papel de su esposo como promotor del TLC con Colombia.
“Cada quien es libre de expresar su opinión”, se limitó a señalar para tratar de esquivar una serie de interrogantes que la persiguen desde que Penn se vio obligado a renunciar al timón de su campaña tras descubrirse que había sido contratado por el gobierno de Colombia.
Este incidente fue aprovechado ayer por Barack Obama para criticar a Clinton por no haber permitido que el más importante estratega de su campaña fuera sorprendido en un doble juego con el gobierno de Álvaro Uribe.
“En cierto sentido no me sorprende que la senadora Clinton se haya puesto a sí misma en medio de una situación embarazosa. Y si un miembro de mi equipo me hubiera puesto en esa situación, no hubiera dudado en deshacerme de él”, dijo Obama al criticar el hecho de que Penn aún se mantenga dentro del equipo de campaña de Clinton como responsable de los sondeos.
Los problemas de los aspirantes demócratas, por sus posiciones ambiguas o contradictorias frente a los Tratados de Libre Comercio, no han sido exclusivos de Hillary. En febrero, Obama veía como sus índices de popularidad se resquebrajaban en Ohio, tras revelarse los encuentros secretos de uno de sus asesores económicos, Austan Goolsbee, con diplomáticos de Canadá, a quienes dijo que la supuesta postura del demócrata sobre el TLCAN eran un mero “posicionamiento político”.
McCain empata a Obama
Una nueva encuesta de AP-Ipsos, difundida ayer, reveló que el candidato republicano John McCain ha descontado los 10 puntos de ventaja que le llevaba Obama en intención de voto, y los dos están prácticamente empatados.