MIAMI, Florida (AP y EFE).— América Latina es muy vulnerable a los efectos del cambio climático global y debe implementar de inmediato políticas y prácticas que permitan mitigarlo, respaldando por ejemplo la producción de biocombustibles, dijeron ayer expertos y funcionarios en la reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).Uno de los obstáculos más importantes, sin embargo, es la falta de recursos financieros para acceder a esas tecnologías “verdes”. Por ello, los países desarrollados y el BID tienen un papel clave para que las naciones de la región puedan solventar esos adelantos, señalaron los expertos.
“Es demasiado arriesgado que esta situación siga su curso. La sociedad debe actuar”, consideró el científico mexicano Mario Molina, premio Nobel de Química en 1995 e integrante del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático Global que compartió en 2007 el Premio Nobel de la Paz con el ex vicepresidente estadounidense Al Gore.
Molina esbozó un panorama bastante desalentador de los efectos negativos del cambio climático para la región, al señalar que, de no impedir que la temperatura suba más de dos grados centígrados, se produciría “una crisis de consecuencias irreversibles”.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, advirtió que “nuestra región es sumamente vulnerable a los efectos negativos del cambio climático”.
En esta segunda jornada de la reunión anual del BID, que termina el martes, el tema del cambio climático y las energías renovables acaparó gran parte de la agenda, que incluyó un debate sobre el financiamiento de las pequeñas y medianas empresas de la región y cómo hacer para combatir la pobreza. De hecho, los banqueros reunidos para la asamblea del BID dijeron que la inclusión financiera de los pobres es un objetivo prioritario. La sesión del grupo se vio suspendida momentáneamente, cuando el hallazgo de una misteriosa maleta roja obligó a desalojar un rato la sala.