WASHINGTON.— Tras la caída de Eliot Spitzer como gobernador de Nueva York, ayer correspondió a David Paterson, que lo sustituyó apenas el lunes en el puesto, ocupar el sitio de honor en las primeras planas de los diarios sensacionalistas: reconoció haber tenido relaciones extramaritales con varias mujeres, incluyendo a una funcionaria estatal.Su esposa Michelle, de pie a su lado, un gesto que comienza a volverse común en Estados Unidos cuando algún personaje con fama y poder se ve envuelto en problemas, lo acompañó pero no sólo en una muestra de solidaridad, sino para aceptar que ella también tuvo algunos amoríos durante un periodo crítico de su matrimonio.
“Un matrimonio tiene altibajos... Ningún matrimonio es perfecto”, dijo Michelle.
Las revelaciones volvieron a sumergir a Nueva York en una atmósfera de rumores, pero los neoyorquinos asumieron el hecho como un acto de valentía: 57% de los entrevistados en una encuesta advirtieron que las declaraciones de Paterson los habían llevado a tener en una consideración más alta al nuevo gobernador.
El gobernador ciego de Nueva York y Michelle contrajeron matrimonio en 1992 y son padres de dos hijos. Paterson reconoció en dos entrevistas que había tenido una relación fuera de matrimonio en el pasado.
La revelación sepultó en forma temporal los recientes escándalos de índole sexual que obligaron a Spitzer a renunciar y forzó al nuevo gobernador a dedicar su primer día como gobernador a abordar el asunto.
“Sólo quiero ser honesto con los habitantes de Nueva York para que sepan quién los gobierna y que su gobernador toma su responsabilidad con seriedad”, dijo Paterson en una reunión con reporteros. Admitió que en el pasado estuvo relacionado con “numerosas mujeres”, incluida una que trabajaba en la oficina del ahora ex gobernador Spitzer.
Paterson dijo que esa mujer nunca estuvo bajo su responsabilidad y rechazó tajante haber utilizado fondos públicos o de campaña.