VIENA.— La legalización no es un acercamiento válido a la resolución del problema de las drogas, según el informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU presentado ayer, en el que advirtió que, pese a los esfuerzos del gobierno mexicano, el país sigue siendo el principal corredor de la cocaína que va hacia Estados Unidos y que la fabricación y tráfico de metanfetainas sigue en aumento.En su informe 2007, la JIFE criticó las recientes iniciativas para legalizar las hojas de coca para masticar en América Latina y recordó que las convenciones internacionales que prohíben las sustancias ilícitas registraron éxitos en frenar los abusos de drogas. “La junta pide a los gobiernos de Bolivia y Perú que tomen medidas para prohibir la venta, uso e intentos de exportar hojas de coca con fines que no están en línea con los tratados internacionales de control de drogas”, dijo el informe. Sin embargo, el gobierno boliviano rechazó de inmediato la propuesta que calificó de “atentado” a la cultura de los indígenas.
En el caso particular de México, La JIFE reconoció que el gobierno ha hecho de la lucha contra el narcotráfico una de sus prioridades. Pero, pese a estos esfuerzos y a las iniciativas bilaterales con el gobierno estadounidense, “la delincuencia organizada (que controla el narcotráfico) viene librando una guerra abierta contra las autoridades para lograr que México siga siendo el principal corredor de tránsito de la mayoría de las remesas de cocaína destinadas a EU”.
Tratándose de las metanfetaminas, su fabricación y tráfico ha aumentado en los últimos años. De hecho, aproximadamente 80% de la metanfetamina que circula en EU se produce en laboratorios mexicanos.
La JIFE reveló que en 2006 se incautaron 2 mil 790 kilogramos de metanfetaminas en la frontera entre los dos países, con respecto a los 777 del año 2000.
Las cifras tampoco son positivas en el rubro de la producción de cannabis, México produce unas 4 mil toneladas. Peor aún, la cocaína ocupa en este país “el segundo lugar entre las drogas que más se consumen”, al grado que el porcentaje de personas que la han consumido al menos una vez en su vida es de 1.45%.
Colombia sigue siendo el principal abastecedor de cocaína de EU, pero México es, en este caso, una importante ruta de paso.
Lo que preocupa cada vez más a la JIFE es la tendencia según la cual las organizaciones criminales están tomando ventaja de los agujeros en el control en África y Asia occidental para expandir su producción de drogas ilícitas y establecer focos de tráfico, afirmó el presidente del INCB, Philip Emafo. África Occidental se está convirtiendo en una ruta importante de tráfico de cocaína a Europa desde América Latina y se estima que entre 200 y 300 toneladas de cocaína ingresan en Europa de esa forma.
En Asia occidental, Myanmar sigue siendo el principal cultivador de amapola (usada en la producción de opio). También se registra un aumento en la producción de anfetaminas en la región.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales y la asistencia internacional, Afganistán sigue siendo el principal proveedor mundial de opiáceos. La producción ilegal de amapola en Afganistán aumentó 17% en 2007 y representa 93% de la producción global. (Con información de DPA)