J. Jaime Hernández
El Universal
Martes 04 de marzo de 2008
WASHINGTON.— Con un avance en la mayoría de las encuestas, Barack Obama se colocaba ayer por primera vez a la cabeza de éstas en Ohio, mientras la base de su apoyo en Texas luchaba palmo a palmo para tratar de romper con el empate técnico que anticipa una reñidísima contienda en las primarias de hoy en el decisivo estado fronterizo con México.Según el último sondeo realizado por Zogby International, Obama revirtió la tendencia de los apoyos en Ohio donde hoy supera a Clinton por un margen de 47% contra 45%, mientras en Texas el senador por Illinois mantiene un margen de 3 puntos de ventaja (47% contra 44%).
“Todo parece indicar que no habrá regreso para Hillary”, consideró David Ploufee, director de campaña de Barack Obama, al descartar una victoria por amplio margen de Clinton en Texas y Ohio.
La sombra del empate técnico en Texas, Ohio, Vermont y Rhode Island —donde hoy estarán 444 delegados en juego—, alejaba la posibilidad de una victoria inapelable para Hillary.
Con las encuestas en contra, la campaña de Clinton intentaba por todos los medios revertir las tendencias que hoy oscilan entre su derrota y una victoria bajo mínimos en Texas y Ohio. La primera oportunidad de remontar en las encuestas, se la servía en bandeja de plata la agencia noticiosa AP que ayer difundió los términos de un memorándum interno elaborado por un funcionario diplomático del consulado canadiense en Chicago, tras su encuentro con Austan Goolsbe, uno de los asesores de Obama en economía y comercio.
Según éste memorándum, el funcionario canadiense transmitió a su gobierno que Goolsbe le había asegurado que las recientes críticas de Obama contra el Tratado de Libre Comercio (TLC) sólo podían considerarse como “discursos de campaña”, pero no como una posición que vaya a articular su futura política en materia comercial.
La filtración de este memorándum, fue aprovechado ayer por Hillary para lanzarse a la yugular de Obama y acusarle de engañar a los electores con un doble lenguaje que, mientras promete públicamente renegociar el TLC, en privado asegura a gobiernos extranjeros que sus palabras son sólo “discursos de campaña”.
En una apurada estrategia de control de daños, el equipo de campaña de Obama acusaba a Clinton de estar “desesperada” y de echar mano de “acusaciones de última hora” que no tienen sustento y sólo buscan revertir la tendencia de las encuestas.
En Carrollton, Texas, Obama dijo que “Nadie (de su campaña) se había comunicado con los canadienses para tratarles de garantizar nada”. No obstante, reconoció que uno de sus asesores fue invitado por alguien del consulado en Chicago para discutir el tema del comercio. “La embajada de Canadá confirmó que él dijo todo lo que yo declaré durante mi campaña”, afirmó. La embajada canadiense en Washington emitió ayer una carta para rechazar que el memorándum interno elaborado por su consulado reflejara “la posición pública o privada de Obama en un tema tan sensible”.
La intensa batalla que libraban los demócratas por Ohio y Texas, contrastaba ayer con la tranquilidad en los cuarteles de campaña de John McCain que se mantiene a la cabeza de todas las encuestas en Texas y Ohio, los estados que hoy podrían decidir su coronación definitiva como nominado del Partido Republicano.