BUENOS AIRES.— “Hay que hacer algo (por Ingrid Betancourt) tiene problemas físicos y está muy maltratada por la guerrilla”, reveló el ex congresista colombiano Luis Eladio Pérez, liberado ayer junto con otros tres rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).“Ingrid quedó muy mal, está física y moralmente agotada, tenemos que hacer una inmensa campaña para sacarla lo antes posible”, explicó Pérez a periodistas ayer en Caracas.
Pérez describió que la ex candidata tiene problemas físicos y es maltratada por sus captores, mientras permanece encadenada y en condiciones “infrahumanas”. La guerrilla de las FARC “se ha ensañado con Ingrid”.
También reveló que la última vez que la vio fue “el pasado 4 de febrero, cuando empezamos la marcha de la libertad”, en alusión al día en que comenzó la caminata al lugar donde fueron liberados.
Los ex cautivos afirmaron además que la política colombiana sufre de una reincidente hepatitis B.
El ex congresista, secuestrado el 10 de junio de 2001, también dijo ser portador de mensajes para Bush y los aspirantes a la Casa Blanca, los demócratas Barack Obama y Hillary Clinton y el republicano John McCain, de parte de los tres contratistas del Pentágono en poder de las FARC desde febrero de 2003.
Pérez aludió a los estadounidenses Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, con quienes convivió los últimos seis meses de cautiverio.
Junto con Pérez fueron liberados otros tres ex congresistas: Gloria Polanco, Jorge Eduardo Gechem y Orlando Beltrán, en aparente buen estado de salud.
Los ya ex rehenes fueron entregados al gobierno de Venezuela y a la Cruz Roja Internacional, en una emotiva jornada en donde las palabras “feliz” y “gracias presidente Hugo Chávez y senadora Pilar Córdoba” no escasearon en las primeras declaraciones de los liberados.
El operativo para recoger a los cautivos estuvo bajo el mando del ministro de Interior venezolano Ramón Rodríguez Chacin y también participaron la Cruz Roja y la senadora colombiana, Pilar Córdoba.
De es manera se cumplió la segunda liberación “unilateral” de rehenes por parte de las FARC, en menos de 50 días. La anterior había tenido lugar el pasado 10 de enero, cuando en una operación similar, pero rodeada de más ruido que está, habían sido liberados Clara Rojas y la ex congresista Consuelo González.
El Gobierno de México se mostró ayer esperanzado en que la liberación de cuatro ex congresistas colombianos por parte de las FARC ayude a lograr la paz en ese país y subrayó la labor de la Cruz Roja Internacional y de los Gobiernos colombiano y venezolano en el proceso.
Mientras tanto, el Frente 57 de las FARC emplazó al gobierno de Panamá hasta el próximo 1 de marzo para liberar a los miembros de su agrupación detenidos por la policía local el pasado fin de semana.
En un comunicado dirigido “al pueblo y Gobierno de Panamá” y distribuido entre los medios locales, la guerrilla colombiana exige “la liberación de los compañeros secuestrados, en perfectas condiciones de salud”.