WASHINGTON (Agencias).— Las malas noticias parecen no tener fin para Hillary Clinton. Ayer, un policía motorizado de la caravana que la escoltaba a un mitin político en Dallas falleció tras perder el control de su motocicleta.La senadora dijo sentirse “muy afectada” por la desgracia, que ocurrió el mismo día en que The New York Times publicó que varios de los donantes de Clinton han expresado su preocupación de que las prioridades de gasto de la precandidata han derivado en costosos errores que han minado a su vez su competitividad frente a Barack Obama.
“No juntamos todo este dinero para seguir pagando a consultores que básicamente han perseguido la estrategia incorrecta”, dijo un prominente donante de Nueva York.
Aunado a lo anterior, ayer se difundió que en las últimas dos semanas más de dos docenas de superdelegados dieron su apoyo a Barack, según un estudio de AP. Y algunos de los que respaldaban a Clinton comienzan a abandonar el barco, dando su voto a Obama, o diciendo que no saben por quién votarán.