J. Jaime Hernández
El Universal
Jueves 07 de febrero de 2008
WASHINGTON.— Con una larga batalla electoral en el horizonte, Hillary Clinton reconocía ayer por primera vez que se ha visto en la necesidad de echar mano de recursos propios para mantener el paso a Barack Obama en el último tramo de una encarnizada y multimillonaria batalla para hacerse con la nominación demócrata a la Casa Blanca:“Los resultados de ayer han confirmado la sabiduría de mi inversión”, aseguraba ayer Hillary al confirmar el autopréstamo de 5 millones de dólares que realizó en enero pasado a su propia campaña con el fin de apuntalar el último tramo de un supermartes que ha conseguido mantenerla a la cabeza de la contienda.
Sin embargo, con un horizonte que podría extenderse hasta agosto próximo, su equipo de colaboradores reconocía ayer la urgente necesidad de encontrar nuevas fuentes de ingreso para competir en términos de igualdad con la campaña de Obama que, tan sólo el mes pasado, recolectó 32 millones de dólares.
Con un calendario que le obligará a invertir mayores recursos en Texas, Ohio, Maryland, Virginia, el estado de Washington y en el distrito de Columbia, Hillary Clinton —que en el 2007 consiguió más de 100 millones de dólares a su campaña—, adelantaba que en el curso de los próximos tres días se proponía recolectar un total de 3 millones de dólares. “Si mi competidor ha sido capaz de recabar más dinero, nosotros tenemos también que conseguirlo en esta histórica campaña”, dijo Hillary.
Obama se ha colocado a la cabeza de las donaciones de fondos que le llegan, en 80% , a través de internet.
“Esto demuestra que nuestro movimiento tiene el apoyo popular y que estamos en óptimas condiciones para seguir adelante. Tenemos los recursos, tenemos el momento y tenemos los apoyos para conseguir con una campaña que seguirá invirtiendo en publicidad a través de la radio y la televisión”, dijo David Plouffe director de campaña de Obama.
Dos meses atrás, las finanzas de la campaña de Obama no iban tan bien. De hecho, hacia fines de diciembre, su deuda con el banco ascendía a casi a un millón de dólares.
“La fuerza de su candidatura y el cansancio de el electorado con las políticas de la administración Bush, han permitido que Obama se convierta en un candidato exitoso que hoy apoyan millones con donaciones que van desde los 5 dólares”, consideró Plouffe.
El dinero, un factor clave para ganar la batalla por la nominación, no parece necesariamente decisivo en el campo republicano. El caso del millonario ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, que ha invertido 34 millones de su propia fortuna para mantenerse en la contienda, es el mejor ejemplo de una candidatura huérfana del apoyo que no parece ir hacia ninguna parte.
“Yo no puedo aconsejarle que se retire. Eso es algo que tendrá que decidir él mismo”, dijo ayer el líder de la contienda, John McCain en alusión a los rumores de abandono de Romney, quien ha sido incapaz de alcanzar al senador por Arizona o de arrebatar los votos de los evangélicos y conservadores que han ido a parar a los maltrechos bolsillos de Mike Huckabee.
El ex gobernador de Arkansas es un hombre con un aura y un carisma que apenas el pasado martes sorprendía con victorias en Arkansas, Georgia y Tennessee para demostrar que, aún siendo necesario, el dinero no siempre garantizan el boleto a la Casa Blanca.