BUENOS AIRES.— El gobierno peruano presentó ayer formalmente ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya una demanda para resolver el histórico y prolongado diferendo limítrofe marítimo con Chile, que manifestó su molestia, en un marco en el que ambos gobiernos se cuidaron de no dañar la relación bilateral.La fundamentada demanda fue presentada en La Haya por el ex ministro y ex presidente de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Allan Wagner, quien al igual que el presidente Alan García pidió a los peruanos “mantener la calma”, mientras que desde Santiago fue el canciller Alejandro Foxley el encargado de leer una declaración de la presidenta Michelle Bachelet, en la que “lamenta profundamente” el paso seguido por Perú, ya que en esa presentación “se desconocen tratados vigentes entre ambos países y la práctica observada por décadas en su aplicación”.
Asimismo el canciller chileno resaltó la necesidad de que “las relaciones con Perú continúen por la senda de la mutua cooperación y consentimiento”.
Con la misma cautela con la que Lima manejó el asunto hasta aquí, la administración Bachelet en ese texto refiere a los acuerdos de la década de los 50 y a las 200 millas náuticas que disponía cada país. De ahí que Foxley aclarara que la posición peruana “se refiere a es pacios que se encuentran incuestionablemente bajo soberanía y jursidicción chilena”, por lo que Santiago, anticipó, “hará valer todos los derechos que le asisten de acuerdo con el derecho internacional”.
Minutos después de Wagner, el designado por García para llevar adelante el pleito en La Haya que podría extenderse por entre cuatro y seis años si se siguen todos los pasos procesales, el Congreso escuchó la exposición voluntaria del jefe de Estado para justificar su decisión anunciada en septiembre último y formalizada ayer. “Esto no tiene que verse como un acto inamistoso contra Chile con quien tenemos que manejarnos y mantener la buena fe”.
“El Perú busca una solución justa y equitativa a la controversia planteada. Se trata de una tarea ardua y compleja por lo cual le pido al país la máxima tranquilidad y responsabilidad”, acotó el mandatario.
La controversia y la presentación judicial por parte de Perú llegan en un momento en que las siempre complejas y tensas relaciones bilaterales entre ambos países —fruto de la guerra del Pacífico entre 1879-1884—, pasan por un “excelente momento”, según voceros de ambas cancillerías.
Hasta aquí la estrategia de la presidenta Michelle Bachelet fue la de afirmar una y diez veces que Perú y Chile “no tienen asuntos de límites pendientes” pero ahora, designó un Consejo de ex ministros de Asuntos exteriores para apoyar al equipo de juristas que defenderán la posición chilena en La Haya.
En Lima el primer ministro Jorge del Castillo se esperanzó con que Chile “lleve por separado la demanda y las relaciones bilaterales. Para Lima los acuerdos de 1952 y 1954, en los que se escuda Chile “son acuerdos pesqueros y no de límites y desde 1986 cuando se le planteó a Chile abrir un proceso de negociación nunca se pudo lograr una solución porque Chile recién desde el 2004 dijo siempre no a la posición peruana”, según la aclaración que Wagner le hizo a la prensa desde La Haya.
Pero así como desde la guerra del Pacífico, los derrotados Perú y Bolivia perdieron territorios y acceso al mar respectivamente. Cualquier acuerdo o solución de este diferendo afectará sin duda a Bolivia, de la misma manera que uno de los argumentos para la ansiada salida al mar boliviana, también debe contar con la participación de Lima.
De ahí que ayer el presidente de la Comisión de Asuntos internacionales de la Cámara Baja boliviana, Nichiacki Nagatani, sostuvo que la demanda presentada por el gobierno de Perú “puede demorar la solución que necesitamos en Bolivia, ya que cualquier acuerdo se debe dar trilateralmente. Por eso pediremos al gobierno que busque alternativas para que el país no se vea afectado”.
Por lo pronto y a diferencia de otras épocas no muy lejanas los países dejaron de lado la vía castrense para la resolución de conflictos y se inclinaron por la legal y por mantener las relaciones que tanto trabajo y años les demandó en construir.
En La Haya, la Corte Internacional de Justicia confirmó la presentación de la demanda peruana y especificó que el reclamo tiene dos vertientes: el asunto de la “delimitación de la frontera marítima de los dos países en el Océano Pacífico” y “el reconocimiento en favor de Perú de una zona dentro de las 200 millas náuticas de la costa peruana” que Chile considera como una parte de alta mar.