LA HABANA (EFE).— El líder cubano, Fidel Castro, defendió ayer la “crítica demoledora” del presidente venezolano, Hugo Chávez, a Europa, aunque sin mencionar directamente el rifirrafe del gobernante sudamericano con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey Juan Carlos.
“La crítica de Chávez a Europa fue demoledora. La Europa que precisamente pretendió dar lecciones de rectoría en esa Cumbre Iberoamericana”, indicó Castro en un nuevo artículo de “reflexiones” publicado ayer en la prensa local.
El presidente venezolano volvió a criticar el sábado, durante la sesión final de la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile al ex presidente español José María Aznar, al que calificó de “fascista”, lo que provocó que José Luis Rodríguez Zapatero y el monarca español se lo recriminaran personalmente.
Fidel Castro consideró además que en las palabras del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Bolivia, Evo Morales, “se escucharon las voces de Sandino y de las culturas milenarias de este hemisferio”.
“Dedicar la próxima cumbre a la juventud latinoamericana es una mezcla indigerible de cinismo y de mentira para sembrar reflejos condicionados en la mente de los pueblos”, afirmó el líder cubano, convaleciente de una enfermedad que le obligó a delegar sus cargos en julio del año pasado en su hermano Raúl.
Castro indicó que el guerrillero cubano-argentino Ernesto Che Guevara, de cuya muerte este año se conmemoraron 40 años, “orgullo sentiría por los pronunciamientos de varios líderes, revolucionarios y valientes, con independencia de la poca o mucha experiencia política de cualquiera de ellos”.
“Con dolor profundo escucharía los discursos que desde posiciones tradicionales de izquierda se pronunciaron en la Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile”, agregó.
“Los de la derecha asumieron las posiciones igualmente tradicionales haciendo inteligentes concesiones a la supuesta izquierda”, afirmó.
El jefe de la revolución también criticó el discurso del presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, quien defendió los Tratados de Libre Comercio (TLC) suscritos por su país.
“El discurso que en esa cumbre pronunció el presidente de El Salvador provoca náuseas”, dijo Castro.