SANTIAGO DE CHILE (Agencias).— El presidente venezolano Hugo Chávez afirmó ayer que el rey de España, Juan Carlos de Borbón, aprobó el golpe de Estado en su contra en 2002 porque supuestamente el embajador hispano acompañó al presidente de facto Pedro Carmona.La acusación se registró un día después de un altercado en la sesión final de la Cumbre Iberoamericana en la que el monarca español calló al presidente Chávez quien estaba enfrascado en una discusión con el jefe de gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, quien le increpaba por llamar “fascista” a su antecesor José María Aznar.
Chávez habló con periodistas a la salida de su hotel, antes de regresar a Venezuela, sobre el incidente que a su criterio empezó el rey de España y que calificó como “un exabrupto” del soberano. Luego expresó: “Señor rey, responda. ¿Sabía usted del golpe de Estado contra Venezuela, contra el gobierno democrático, legítimo de Venezuela?”
“Porque es muy difícil pensar que el embajador español va a estar en palacio apoyando a los golpistas sin autorización de su majestad, porque él (rey) es quien dirige la política exterior”, declaró Chávez.
Chávez acusa a Washington de haber ayudado a orquestar el golpe de 2002, una acusación que Estados Unidos rechaza, aunque en su momento reconocieron la autoridad del presidente interino.
El embajador estadounidense y el de España efectivamente se reunieron con Carmona y el que sería su ministro de relaciones exteriores el 13 de abril de 2002, horas antes de que Chávez retomara el control del país.
El golpe, que apartó del poder brevemente a Chávez, fue controlado por oficiales leales que lo rescataron de otros que lo mantuvieron cautivo poco más de dos días.
El presidente venezolano conversó con los periodistas por más de una hora y fueron frecuentes sus alusiones a la conquista española de América y la imagen que los monarcas promovieron siglos atrás en el continente.
“Yo ayer (sábado) veía las imágenes del rey alterado, bueno los reyes también se alteran entonces, conclusión: son seres humanos, de carne y hueso. Porque antes se decía a los indios de aquí... que el rey era enviado de Dios”, dijo.
Chávez, quien afirma liderar una “revolución socialista” en su país, ha copado titulares internacionales por sus choques verbales con otros mandatarios americanos, llegando a decirle “diablo” al presidente estadounidense, George W. Bush, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU en 2006.
“Un jefe de Estado debe tratar siempre de mantener la compostura, ¿no?, la compostura. Yo creo que el rey, bueno, se llenó de ira, puede ser una ira vieja de 500 años”, agregó, para luego comentar que siempre había tenido una buena amistad con el monarca español.
Pese a que Rodríguez Zapatero advirtió en la víspera de que esperaba que fuese “la última vez” que un mandatario actuara de esa manera, Chávez reiteró sus invectivas contra Aznar e incluso ironizó con la intervención del rey en la cumbre.
El rey, como un toro bravo
“Después es que me dicen que tuvieron que agarrarlo, que era como un toro bravío. Si él se para (levanta), yo no soy torero, pero olé”, dijo Chávez entre la risa de los periodistas, y reiteró: “Nunca nos callarán y menos la voz de un monarca”.
En España el gobierno no tenía previsto anoche tomar medidas diplomáticas contra Venezuela, según informó el diario El País.
La mayoría de los partidos políticos y medios de comunicación españoles respaldaron la intervención del rey, aunque también hubo críticas al considerarla fuera de lugar dado el papel representativo y de moderación que corresponde a la monarquía constitucional.
Pese al roce, Chávez dijo que espera que el incidente con el rey de España no afecte los lazos entre los dos países, aunque pidió a los españoles que olviden la “época de la colonia”.
“Ha cambiado el mundo, ellos deben entenderlo. Ahora, yo creo que esto, espero que esto, no dañe las relaciones, si las dañara la culpa no es mía. Yo no me referí en ningún momento al gobierno de España, sólo hice una reflexión sobre un ex presidente español que apoyó un golpe en Venezuela”, dijo.