WASHINGTON.—El gobierno estadounidense pareció restar importancia al mensaje que el dirigente extremista Osama Bin Laden divulgó el viernes en vísperas del sexto aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.Aunque el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que el video “es un recordatorio del peligroso mundo en el que vivimos y un recordatorio de que debemos de trabajar juntos para proteger a nuestra gente”, Michael Chertoff, secretario de Seguridad Nacional, dijo que “yo no enfatizaría en su significado” y analistas hicieron saber que no hay información creíble sobre una posible amenaza.
Análisis técnicos sugieren que la voz que aparece en el video de Al-Qaeda es la de Bin Laden, dijo un oficial de inteligencia.
El Departamento de Estado y la Casa Blanca, por su parte, subrayaron que “refuerza la necesidad de que tomemos acciones concretas para combatir el extremismo y luchar contra el terrorismo”. El director de la CIA, Michael Hayden dijo que Al-Qaeda continúa planeando atentados, por lo que defendió el programa de detención e interrogatorio de los sospechosos de terrorismo.
La cinta de Bin Laden hace un llamado para que los estadounidenses se conviertan al islam y critica la incapacidad de los demócratas para terminar con la guerra en Irak; además dice que, a pesar de su poderío y arsenal, EU sigue siendo “vulnerable”.
Según la transcripción del mensaje, Bin Laden dijo que hay dos formas de concluir la guerra. La primera, del lado musulman, es “escalar la lucha y la muerte contra ustedes. Ese es nuestro deber y nuestros hermanos lo realizan”. La segunda, del lado occidental, es “abrazar el islam”.
Entre tanto, la mayoría de las personas participantes en una encuesta mundial sobre la ocupación militar de Irak es partidaria de la salida inmediata o a corto plazo de las tropas extranjeras de ese país árabe.
En tanto 39% de los encuestados por la BBC en 22 países quiere que las tropas salgan ya, mientras que 28% es partidario de una retirada gradual. Sólo 23% prefiere que las tropas de EU, británicas y de otros aliados sigan allí hasta que Irak pueda ser un país seguro. Los ciudadanos de los países musulmanes demostraron ser, junto a los de México, los mayores partidarios de una retirada inmediata: en torno a 68% de los mexicanos, 65% de los indonesios y 64% de los turcos.