ZACHARO, Grecia (Agencias).— El gobierno de Grecia declaró ayer el estado de emergencia y tres días de luto nacional, luego de los peores incendios forestales en décadas, que han dejado al menos 51 muertos y a muchos pueblos aislados por las llamas, mientras los habitantes de las regiones boscosas entraban en la segunda noche de horror.En el Peloponeso y en la isla de Euboa todavía continuaban ayer los focos de fuego. La oscuridad dificultaba el trabajo de los bomberos, al tiempo que los aviones y helicópteros hidrantes debieron suspender los vuelos hasta el amanecer.
De hecho, las brigadas luchaban con 87 incendios forestales en “el oeste de Grecia, el Peloponeso, la isla de Evia y la región de Attica (Atenas)”, dijo el portavoz del departamento Ioannis Stamoulis.
En la región cercana a la ciudad de Zacharo, una de las más afectadas por los incendios, el Ejército levantó unas 50 tiendas de campaña para albergar a parte de los miles de evacuados, que recibieron agua y alimentos.
Los incendios causaron la muerte de al menos 51 personas, pero los medios locales consideraron que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
El primer ministro Costas Karamanlis dijo que la ola de incendios forestales “no podía ser una coincidencia”. Agregó que los culpables serán hallados y castigados.
“Todas las regiones del país fueron declaradas en estado de emergencia con el fin de movilizar todos los medios y fuerzas para enfrentar este desastre”, dijo Karamanlis en un discurso transmitido por televisión.
Las campanas de las iglesias repicaban, mientras los pueblos eran evacuados y los residentes combatían las llamas con mangueras de jardines y baldes, en un esfuerzo fútil para salvar a sus hogares de las llamas.
Los incendios, que se desataron el viernes en la península del Peloponeso, se han propagado en medio de los fuertes vientos y las altas temperaturas que también han afectado las labores de rescate.
“No tuvimos tiempo de salvar nada excepto a nuestros hijos, mientras el fuego nos perseguía”, dijo una mujer en el pueblo de Zacharo a la televisión griega.
Los incendios forestales, que estallaron ayer cerca de Atenas forzaron la evacuación de hogares y un monasterio y cerraron por varias horas la autopista que une a la capital con el principal aeropuerto.
Un denso humo oscureció el cielo de Atenas y cenizas cayeron en el centro de la ciudad, mientras el fuego avanzaba a los suburbios antes de que fuera controlado.
Los rescatistas dijeron que encontraron cuerpos al costado de la carretera, en automóviles y casas quemados, y que una madre aún acunaba a su niño.
“Siento un gran dolor por los fallecidos, por la madre que pereció en las llamas, con su niño en sus brazos”, dijo Karamanlis, quien enfrenta una elección el 16 de septiembre.
Las cada vez mayores temperaturas, vientos, sequía y la acción de pirómanos han sido culpados por el inusual número de incendios de este verano.
“Parece que tendremos otra noche con grandes incendios descontrolados. Desafortunadamente, no hemos logrado controlar la situación”, dijo Pantazis Chronopoulous, alcalde de Zacharo, un pueblo de unos siete mil habitantes en medio de los pintorescos pueblos de la costa oeste de Grecia.
Los políticos interrumpieron sus campañas electorales y se ordenó que las banderas ondearan a media asta en señal de duelo, al tiempo que Karamanlis dijo que el país estaba pasando por “una tragedia nacional indescriptible”. Su gobierno ha sufrido una baja en su popularidad tras las críticas por su lenta reacción a la ola de incendios en el verano, que mataron a unas 10 personas. Ayer, anunció medidas especiales de alivio para las áreas afectadas, mientras que el partido de oposición PASOK dijo que ofrecía un 30% su presupuesto de campaña para las víctimas.