KINGSTON (Agencias).— El huracán Dean azotó Jamaica con ráfagas huracanadas y lluvias torrenciales el domingo después que el primer ministro hizo un llamado de último momento a los habitantes para que dejaran sus hogares y buscaran refugio. Pero muchos hicieron caso omiso, en tanto los turistas se encerraban en centros vacacionales con muros a prueba de huracanes.
La tormenta, que ha matado a ocho personas en su marcha destructora a través del Caribe, provocó llamados a la evacuación desde las islas Caimán hasta Texas, y obligó al transbordador espacial a interrumpir su misión y adelantar su regreso. Los buques de cruceros cambiaron de rumbo para evadir al huracán, pero algunos turistas no pudieron partir antes de que la isla cerrara sus aeropuertos el sábado por la noche.
Los vientos huracanados empezaron a azotar Jamaica el domingo por la noche, según la meteoróloga Rebecca Waddington, del Centro Nacional de Huracanes. Los especialistas dijeron que el ojo de Dean pasaría apenas al sur de Jamaica. A su paso por la isla, el meteoro cubrió a la capital Kingston con árboles caídos y techos arrancados.
El gobierno instaló más de mil refugios en escuelas, iglesias y la arena deportiva nacional techada, y exhortó a la población a resguardarse de una tormenta que podría azotar al país con vientos de hasta 230 kilómetros por hora y arrojar unos 51 centímetros de lluvia.
Pero apenas 47 refugios estaban ocupados cuando llegó la tormenta, dijo Cecil Bailey, de la Oficina de Preparación para Desastres y Administración de Emergencias.
“Por última vez, les pido que se vayan o correrán peligro”, dijo la primera ministra Portia Simpson Miller horas antes.
Los residentes de un puerto situado en tierras bajas cerca de Kingston se rehusaron a ser evacuados.
“Nosotros no nos vamos a ninguna parte”, dijo Byron Thompson en la ciudad de Puerto Royal, fundada por el pirata Henry Morgan en el siglo 16. “De hecho, si vienes aquí más tarde hoy, me verás bebiendo en un bar junto con mis amigos”, agregó.
Medios locales informaron que 17 pescadores y mujeres habían quedado varados en los Cayos Pedro, una pequeña cadena de islas en mar abierto situada unos 80 kilómetros al sur de Kingston, directamente en la senda del poderoso huracán.
El centro de huracanes en Florida dijo que el primer huracán de la temporada del Atlántico podría alcanzar la categoría cinco, la de máxima peligrosidad, con vientos sostenidos de 257 kilómetros por hora, antes de llegar a las islas Caimán el lunes y después a la península mexicana de Yucatán. Después podría llegar al resto de México o a Texas.
El gobierno cubano emitió una advertencia de tormenta tropical y dijo que había evacuado a más de 400 mil personas de tres provincias del centro y este del país.
Al cierre de la edición se mantenían en fase de “alarma ciclónica” las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma, mientras Holguín, Las Tunas y Camagüey sólo están en alerta.
El grado de alerta también alcanzaba a la occidental provincia Pinar del Río y al municipio especial Isla de la Juventud, en tanto que en el resto del país rige la fase informativa.
En Santiago de Cuba, segunda en importancia del país, fueron evacuadas 96 mil personas, mientras que otras miles han sido trasladadas a lugares seguros en Guantánamo y Granma, una de las zonas más amenazados por el huracán, según la Agencia de Información Nacional (AIN) y la televisión local.
A su paso por Haití, la noche de sábado a domingo, Dean dejó al menos tres personas muertas, causó daños “importantes” y cuatro personas estaban desaparecidas, informaron ayer fuentes oficiales.
En Nicaragua se preparaban ayer para hacer frente al huarcán, que por su rumbo e intensidad, se estima afectará de forma indirecta y significativa a Nicaragua hoy y mañana.