ASUNCIÓN.— Surcados por las quejas de sus socios minoritarios y por el conflictivo ingreso en suspenso de Venezuela, los presidentes de los países del Mercosur ratificaron ayer su intención de consolidar el bloque en momentos en que aparecen quienes piden su disolución. Los mandatarios también optaron por profundizar la “integración” del grupo, ya que se vislumbra como una herramienta efectiva para ingresar a otros mercados en el mundo.En medio de los cuestionamientos de Venezuela y del contrapunto con Brasil por los improperios del presidente Hugo Chávez al senado brasileño, el mandatario paraguayo, Nicanor Duarte quien terminó ayer la presidencia temporaria del bloque, reconoció que “a pesar de las trabas, estamos comprometidos con la integración”.
Tal vez las de Duarte fueron palabras esperadas por los socios más grandes del bloque, Brasil y Argentina, hostigados por la prensa local por “su aprovechamiento” de los países más pequeños y sus quejas contra el Mercado Común y sus asimetrías, que son las mismas de su par uruguayo, Tabaré Vázquez (quien ayer debutó en la presidencia del bloque) y la de la industria privada local que le pidió a Tabaré que ambos países “avancen en acuerdos de comercio por fuera del Mercosur”.
Mientras un Néstor Kirchner muy activo en reuniones bilaterales para tratar de frenar la bronca de Michelle Bachelet por el corte del suministro del gas a Chile y de convencer al boliviano Evo Morales para que a su vez no le corte el envío de gas a Argentina, instaba a convertir al Mercosur en una herramienta para desembarcar en otros bloques más poderosos (TLC y UE), el presidente Luiz Inacio Lula Da Silva pidió a sus pares consolidarse hacia fuera con el fin de apurar las negociaciones con otros mercados “ante el riesgo de que la ronda de Doha fracase”.
En medio de la controversia que se planteó entre Venezuela y Brasil, que para muchos de los actores aquí la cuestión de fondo es que “Caracas perdió el interés en ingresar”, el vicepresidente venezolano, Jorge Rodríguez cuestionó el funcionamiento del bloque cuando dijo: “creemos que quedarnos en una instancia donde sólo se discuta el comercio, el arancel o la libertad aduanera no lleva al meollo de los problemas y, por el contrario, los profundiza”.
Fue Evo Morales quien esta vez cuestionó el desarrollo de los biocombustibles y reclamó un debate serio, al tiempo que se refirió al tema que más le preocupa desde hace semanas: la prohibición de la FIFA para poder jugar al futbol a más de 3 mil metros sobre el nivel del mar, por lo que pidió a los mandatarios del Mercosur “una manita para que este tema nunca más se toque”. Tampoco faltaron los manifestantes que participaron de la Cumbre de los Pueblos o algunas decisiones de la Cumbre que tienden a disminuir asimetrías y a calmar a Uruguay y Paraguay, justo cuando las críticas sobre el bloque y el nuevo problema político planteado con Venezuela, no se apagan.