WASHINGTON (EFE y AP).- El Senado de Estados Unidos aprobó ayer una enmienda demócrata para que las empresas den prioridad a los estadounidenses, y no a los extranjeros, en la contratación de empleados dentro del programa de trabajadores temporales.Con 71 votos en favor y 22 en contra, los senadores aprobaron la enmienda del demócrata Richard Durbin, que exige que dentro del programa de visas "Y" para trabajadores temporales las empresas ofrezcan empleos primero a los estadounidenses.
El Senado estadounidense rechazó además una enmienda republicana que pretendía negar la residencia permanente a millones de inmigrantes indocumentados, lo que hubiese puesto en peligro el proyecto de ley para una reforma migratoria.
En el marco del debate migratorio, que ayer entró en su séptimo día, los senadores rechazaron, por 62 votos contra 31, la enmienda del republicano Wayne Allard, del estado de Colorado, que negaba la residencia permanente a los indocumentados que obtuviesen la visa "Z", aunque cumplieran con todos los requisitos.
Para obtener la residencia permanente, los inmigrantes indocumentados deben cumplir con una serie de requisitos que incluyen el pago de una multa, aprendizaje del inglés y que los solicitantes se pongan al "final de la cola" para iniciar los trámites.
Allard quería eliminar las preferencias que se darían a los indocumentados dentro del sistema de puntos, que privilegia a los solicitantes con altos niveles de educación y de calificaciones laborales, entre otros factores.
Desde que comenzó el debate en el pleno del Senado, los senadores han llevado a votación un total de 17 enmiendas. El debate ha caldeado los ánimos entre los partidarios y detractores de la reforma.
New Haven acoge a migrantes
Y mientras muchas ciudades de todo el país buscan maneras de expulsar a los inmigrantes indocumentados, la comunidad de New Haven, en Connecticut, donde se encuentra la Universidad de Yale, les ha dado la acogida.
Esta semana, el concejo municipal, de mayoría demócrata, aprobó 25-1 que la municipalidad emita carnés de identidad a los inmigrantes indocumentados que les permita abrir cuentas bancarias y el uso de los servicios que no podrían usar si no cuentan con una licencia de conducir o un documento de identidad estatal.