CIUDAD DE PANAMÁ.- La Trigésimo Séptima Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó ayer en Panamá, sin resolver una solicitud de Estados Unidos para que una comitiva de alto rango viaje a Caracas a efectuar consultas "de buena fe" con todas las partes sobre la decisión de Venezuela de no renovar la licencia a la televisora venezolana Radio Caracas Televisión (RCTV).El canciller venezolano, Nicolás Maduro, advirtió que si la OEA decide enviar una misión a Venezuela, "lo primero que tiene que hacer esa comisión es ir a las cárceles de Guantánamo" a indagar sobre la situación de los presos en esa base naval estadounidense en Cuba o a la frontera México-Estados Unidos. Rice "no se atrevió ni a presentar por escrito" su petición, declaró Maduro, en términos de victoria.
"¡Que vaya (la comisión) a la frontera con México, si quieren de verdad revisar los derechos humanos, (ver) cómo cazan decenas de hombres y mujeres y los asesinan todos los días, los persiguen y los torturan y los desaparecen y violan a las mujeres! ¿Quién? El Ejército gringo", recalcó Maduro, en un acto paralelo a la Asamblea en la Fundación Omar Torrijos, en esta ciudad.
Presidente de EU, "criminal"
Si se insiste en una comisión para el caso de la televisora, prosiguió, "que se haga una investigación sobre el porqué el gobierno de Estados Unidos protege" a Luis Posada Carriles, un cubano-venezolano acusado de terrorismo por Caracas y La Habana y en arresto domiciliario en Florida. Posada es "el Bin Laden de la familia Bush", acusó. El canciller arremetió directamente contra el presidente estadounidense. "El jefe de la oposición golpista y desestabilizadora venezolana se llama George W. Bush", dijo Maduro, y añadió que "no tiene moral este criminal". Ésa fue su respuesta a las declaraciones previas del mandatario de EU en el sentido de que el gobierno de Venezuela está "desmantelando" la democracia.
Maduro y la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, se enfrentaron con dureza el lunes en el plenario de la Asamblea, luego de que la diplomática pidiera al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajar a Caracas para las consultas sobre la televisora, iniciativa rechazado por el canciller venezolano y calificada como injerencia en asuntos internos de su país.
El subsecretario de Estado de EU para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, adujo ayer que la no renovación de la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV), vigente desde el 27 de mayo anterior, no es una disputa entre su país y Venezuela. "Desde nuestro punto de vista es un error pensar que hay una pelea entre dos países. Al contrario, esto no tiene que ver con las relaciones bilaterales, tiene que ver con un tema mucho más grande", afirmó el diplomático de EU, en declaraciones a los periodistas en la capital panameña.
"Es importante entender", continuó, "que el tema no es entre Estados Unidos y Venezuela. Es un asunto interno de Venezuela que ha llamado la atención no solamente de los países en las Américas, sino de España, de la Unión Europea, de muchos grupos gubernamentales como Reporteros Sin Fronteras, Human Rights Watch, Amnistía Internacional".
Shannon reiteró que lo que su gobierno propuso es "dar a la OEA y al secretario general la oportunidad de consultar e informar, y basado en esa información mejorar el entendimiento de los Estados miembros de la OEA" acerca del asunto de RCTV, así como de otros países y organizaciones.
El diferendo sobre la estación televisiva acaparó la atención de la Asamblea, cuyo tema central fue formalmente el de la energía para el desarrollo sostenible.
En sus 26 puntos, la Declaración de Panamá destaca la coincidencia de los países del continente en desarrollar energía limpia, renovable y sostenible, que permita garantizar el progreso socioeconómico que reduzca la dependencia regional de otros tipos de energía. Incluso, Panamá ofreció un terreno, en la denominada "Ciudad del Saber", para la creación de un centro regional de investigación energética, en el que los equipos científicos del hemisferio puedan dar seguimiento a las propuestas hechas públicas durante la Asamblea.