WASHINGTON.- El presidente George W. Bush denunció la propuesta demócrata de imponer un calendario para el retiro de tropas estadounidenses de Irak y tras afirmar que es arbitraria y llena de gastos superfluos prometió vetarla en caso de que llegue a su firma.Los miembros del Congreso "deben dejar de hacer declaraciones políticas y comenzar a proveer vitales fondos para nuestras tropas", dijo Bush en un discurso en el que recordó que el presupuesto actual para las tropas estadounidenses en Irak comenzará a agotarse a mediados de abril. "El reloj avanza", dijo Bush al dirigirse a una asociación de ganaderos considerada como favorable a la Casa Blanca.
Un día después de que el Senado aprobase una propuesta de ley que impone marzo de 2008 como fecha para la salida de tropas estadounidenses de Irak, Bush afirmó que algunos legisladores creen que con la demora de la aprobación de fondos para las tropas "pueden obligarme a aceptar restricciones sobre nuestros comandantes que yo creo harán más posibles el retiro y la derrota".
Pero eso, agregó, "no va a pasar... si el Congreso fracasa en aprobar una ley para financiar a nuestras tropas en el frente, los estadounidenses sabrán a quién responsabilizar".
La condición para el retiro está incluida en la legislación de financiamiento de emergencia para las tropas, que al mismo tiempo -como ocurrió en la versión aprobada por la Cámara Baja hace una semana- está cargada de recursos para gasto en proyectos especiales.
Los líderes legislativos demócratas, la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, y el senador Harry Reid, líder de la mayoría en la Cámara Alta, se dijeron "perturbados" por la insistencia del mandatario a vetar una legislación que no le ha llegado y más bien consideraron que sigue una estrategia política que demoraría el financiamiento de las tropas.
La intervención del mandatario subrayó lo que por ahora aparece como incapacidad demócrata para obtener los votos suficientes para superar un veto. Los demócratas reconquistaron las mayorías en el Congreso sobre una plataforma contra la guerra en Irak, pero no lograron suficientes escaños para cancelar un veto presidencial, que sólo puede ser superado por el voto de dos tercios de las Cámaras.
Entre tanto, milicianos y policías chiítas, enfurecidos por los mortíferos ataques con camiones-bomba, salieron a matar sunitas en una ciudad del noroeste de Irak, el miércoles ejecutaron a unos 70 hombres y despertaron temores de que la violencia sectaria se extienda más allá de la capital, reportó AP.
La matanza se produjo en Tal Afar, una ciudad de población mixta que fue un baluarte de la insurgencia hasta septiembre de 2005, cuando una ofensiva estadounidense-iraquí hizo que los milicianos huyeran sin pelear. Las matanzas fueron en venganza por la explosión de camiones-bomba, el martes que dejaron 80 muertos y 185 heridos.