MONTEVIDEO.- "Un oncólogo (Tabaré Vázquez) atendiendo al cáncer de la humanidad y tratándolo de ´Amigou´. Toda una paradoja...". Esa pancarta que anoche recorría una de las dos manifestaciones organizadas para recibir a George Bush aquí, resume a la perfección cual es la posición en la que se encuentra el gobierno uruguayo y los partidos que conforman el oficialista Frente Amplio (FA).Por un lado la necesidad de sostener relaciones de Estado y acuerdos comerciales con Estados Unidos y por el otro, ratificar el carácter antiimperialista de la coalición que, mayoritariamente, ayer salió a la calle para gritar "Bush, fascista, vos sos el terrorista".
La de los partidos del FA y la central obrera PIT-CNT, fue la primera de las marchas, que arrancó dos horas antes de la llegada de Bush, desde el palacio municipal, para recorrer por la céntrica 18 de Julio el trayecto hasta el vallado de seguridad ubicado a 200 metros de la plaza de la Independencia. Pacífica, lenta y ordenada, "bien a la uruguaya", como resaltaba Mario Santantonio, militante de la Corriente Artiguista. Dos horas más tarde "la 18", la arteria principal del centro montevideano, fue recorrida por militantes de la Corriente Antiimperialista (ultraizquierda) y de la que participaron miembros de la agrupación Quebracho, de Argentina. Un grupúsculo violento de dudoso origen. El temor que despertaba en la policía la presencia de los argentinos, se materializó cerca de las 9 de la noche, cuando la sucursales de McDonald´s de la calle Ejido y de la esquina de Gabot y la avenida 18 de Julio, fueron apedreadas y destruidas, pero a manos de un grupo local conocido como Los forajidos. Similares destrozos sufrió el frente de la Iglesia Universal del Reino de Dios de la calle Yaguarón y el saqueo de una joyería.
Bush llegó a las 21:32 locales y fue recibido en la estación aérea de Carrasco por el canciller Reinaldo Gargano, el embajador estadounidense en Uruguay Frank Baxter y su colega uruguayo en Washington Carlos Gianelli.
Pero las protestas no terminaron aquí. Una caravana de cooperativistas que recorrió 180 kilómetros hasta Colonia, a donde hoy llegará Bush, acampa en las afueras de la ciudad, bajo la consigna "Fuera genocida de América Latina".
Al igual que durante la Cumbre Iberoamericana de noviembre último, Montevideo perdió la calma y las calles de la Plaza Independencia y la rambla desde Carrasco hasta el centro por la que no se puede transitar hasta mañana, cuando Bush y su comitiva partan hacia Bogotá.
Bush se encontrará aquí con un gabinete dividido entre avanzar un TLC con Washington o insistir con el Mercosur, un presidente que duda al respecto y un 59% de la población que lo repudia pero que quiere un acuerdo con EU.
De hecho, Vázquez intentará en el encuentro de hoy alcanzar mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense para los textiles, los software y el arroz uruguayos, entre otros temas.
El semanario de izquierda Brecha utilizó su portada para graficar el momento político del país: "Indigestión progresista", reza su título, mientras Agustín Mauro, taxista y frenteamplista, trata de tomárselo con humor: "Mañana (por hoy) quiero ver la foto del Pepe (José) Mujica (Ministro de Agricultura y ex jefe del guerrillero Movimiento Nacional de Liberación) cuando le dé la mano a Bush... Esa foto será histórica".
Mujica será uno de los seis ministros que acompañará a Vázquez al encuentro con Bush y en estos casos suele decir que "estoy dispuesto a comerme todos los sapos que sean necesarios por el Uruguay...". Los mismos sapos que ayer, en la calle, la histórica izquierda uruguaya se resistía a tragar.