LONDRES.- En marcado contraste con la postura de Estados Unidos respecto a las tropas en Bagdad, el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, anunció ayer que el retiro de mil 600 de los 7 mil 100 soldados británicos desplegados en el sur de Irak comenzará en los próximos meses.Cerca de 460 soldados daneses que se encuentran bajo comando británico al sur del país árabe también dejarán la zona para agosto, dijo ayer Dinamarca, al tiempo que Lituania anunció que considera sacar a un pequeño contingente de 52 soldados que están en el sur iraquí.
La retirada británica fue más modesta de lo que los ministros de gobierno habían sugerido en las últimas semanas y Blair no ofreció un plazo exacto para la salida, en el que las fuerzas iraquíes tomarán parte de la responsabilidad por patrullar Basora en Irak.
Sir Menzies Campbell, líder del partido opositor Liberal Demócrata, dijo que la salida de las tropas británicas de suelo iraquí dejará al país árabe lejos de ser el "faro democracia" que Blair alguna vez prometió. En ese sentido, el premier reconoció que las condiciones en el sur de Irak no son lo que él esperaba.
"Lo que esto significa no es que Basora sea lo que queríamos", sino que "el próximo capítulo en la historia de Basora puede ser escrito por los iraquíes", dijo Blair.
Agregó que la ciudad aún es "un lugar difícil y peligroso". Sin embargo, hizo una clara distinción entre los peligros que enfrentan los británicos en el sur de Irak y los que enfrentan los estadounidenses en el norte.
"La situación en Basora es muy diferente a la de Bagdad", dijo Blair ante el Parlamento británico, donde precisó que ahí no hay insurgencia sunita, hay poca violencia sectaria y no hay bases de Al-Qaeda, mientras que en Bagdad se ha desarrollado una "orgía de terrorismo".
"Si no puede asegurarse Bagdad, el futuro del país está en peligro. Los enemigos de Irak entienden esto y nosotros también".
El premier indicó que, con todo, las tropas británicas estaban siendo blancos regulares en el sur de Irak; asimismo, indicó que futuras retiradas reducirán a las fuerzas británicas a menos de 5 mil tropas en el país árabe para finales del verano, aunque algunos soldados se quedarán por el tiempo que sea necesario y haya trabajo que hacer de aquí al 2008.
Durante muchos meses, Gran Bretaña insistió en que reduciría el nivel de sus tropas en Irak en cuanto las fuerzas de seguridad iraquíes pudieran tomar el control, en un marcado contraste con la decisión de EU de aumentar las fuerzas militares en y alrededor de Bagdad con el envío de más de 20 mil tropas de combate.
Londres ha sido por mucho tiempo el más prominente aliado de EU en Irak; con las tropas británicas comprometidas en Afganistán, los comandantes militares se han quejado de que sus fuerzas en el sur iraquí se han quedado más de lo previsto y que su presencia tal vez sólo exacerba la tensión.
En tanto, los rebeldes iraquíes derribaron ayer otro helicóptero de Estados Unidos en Bagdad, pero sus ocupantes fueron rescatados ilesos por otra nave.