NUEVA YORK/WASHINGTON.- Hillary Rodham Clinton anunció ayer su decisión de contender por la candidatura demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, invitó a sus conciudadanos a "una conversación", y se comprometió a "limitar los daños" causados por el gobierno de George W. Bush."Tras seis años del gobierno de Bush, es hora de renovar la promesa de Estados Unidos", dijo la senadora Rodham Clinton en un video lanzado por medio de su página web, en el que aparece vestida con un saco color burgundi y un conjunto negro.
Rodham Clinton decidió anunciar su candidatura con un video y una carta, a manera de un diálogo abierto con el pueblo de EU. Explicó que formará un comité exploratorio para lanzar su candidatura y dijo que en los próximos días iniciará una serie de diálogos (espacios de conversación cibernética) con los estadounidenses, sobre los temas que más preocupan al país.
"Estoy adentro y es para ganar", proclamó la senadora, de 59 años, quien pareció salir al paso de sus críticos: "Nunca he tenido miedo de sostener lo que pienso y tampoco de enfrentar a la máquina republicana".
El anuncio de la esposa del ex presidente William Clinton se esperaba desde hace tiempo y podría haberse precipitado por la decisión del popular senador afroestadounidense Barack Obama de crear su propio comité de exploración presidencial.
Brillante y calculadora
La senadora Rodham Clinton es una demócrata de centro acostumbrada a moverse en los extremos: puede ser brillante y calculadora, partidaria de las posiciones intermedias cuando se trata de convencer al grueso del electorado, pero también es proclive a la polémica y el escándalo.
Rodham Clinton tiene en contra una imagen controvertida que la llevó a ser calificada como "bruja" en sus ocho años como primera dama y a convertirse en el "pararrayos" de la derecha, que la considera como "liberal" e incluso "izquierdista", luego de encabezar un fallido intento de reforma del sistema de salud a principios del gobierno de su esposo.
Pero en los últimos seis años y en su actuación como senadora ha tratado de establecer una imagen de moderación que irrió a muchos en la izquierda demócrata, que consideran su voto en favor de la intervención militar en Irak como poco menos que una traición y una alianza con Bush.
En su mensaje, la senadora invitó a los estadounidenses a unirse no sólo a su campaña, sino a un diálogo en favor de lo que llamó "audaces pero prácticos cambios" que EU necesita en política interior, exterior y seguridad nacional. Dijo que la de 2008 será una gran elección con grandes interrogantes: ¿cómo llevar la guerra de Irak a un final correcto? ¿Cómo asegurar que cada estadounidense tenga acceso adecuado a los servicios de salud? ¿Cómo garantizar que los pequeños heredarán un ambiente limpio e independencia energética? ¿Cómo reducir el déficit que amenaza a la seguridad social?
"Sin importar dónde vivas y cuáles sean tus puntos de vista, quiero que formes parte de esta conversación desde el principio", dijo. Los diálogos convocados por la senadora comenzarán mañana lunes 22 de enero a las siete de las noche (local) y se llevarán a cabo durante tres noches consecutivas.
Con el anuncio, la senadora se suma a la lista de los demócratas que contenderán por obtener la nominación del partido.
Rodham Clinton es considerada como favorita para lograr la candidatura pero la irrupción de Obama dio nueva fuerza a grupos que no están conformes con la senadora. El anuncio de la legisladora hizo realidad la especulación sobre la posibilidad de que el Partido Demócrata viera su campo de aspirantes dominado por personajes que algunos especialistas políticos consideran de difícil elección, sobre todo porque plantean la pregunta de qué tan listo se encuentra Estados Unidos para tener un presidente mujer o de minoría étnica.
De hecho se espera que el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, el único hispano que encabeza un gobierno estatal, anuncie el domingo sus propios planes y que posiblemente se incline por buscar la candidatura demócrata para el 2008.