JERUSALÉN. -Hace pocos días, lo hicieron por primera vez. Ahora, ya está claro: se convirtió en un método, que cabe suponer será aplicado de ahora en adelante en forma rutinaria. Numerosos palestinos se agolparon ayer en la casa de un miembro de Hamas que iba a ser atacada, a fin de garantizar que la presencia de tantos civiles en el lugar impida el operativo militar. Al igual que sucediera el sábado por la noche, también ayer los civiles lograron su objetivo: la Fuerza Aérea israelí no atacó, para evitar muertos entre los habitantes del lugar, que estaban desarmados.
La dinámica registrada ayer fue la misma que se empleó en el primer caso de escudos humanos en Gaza. Todo comenzó con una llamada telefónica del Ejército avisando que la casa en cuestión sería bombardeada, al parecer por servir de depósito de armas o punto de fabricación de cohetes y municiones. El sábado había sido la casa de Muhammad al-Barud, uno de los jefes de los Comités de Resistencia Popular, en la localidad de Bet Lahia al norte de Gaza. Ayer, fue la de Wael Rajab de Hamas.
El representante militar que se comunicó telefónicamente, dio en ambos casos un corto lapso para que la familia del radical en cuestión abandonara la casa. Ayer, fueron 30 minutos. Pero en lugar de que la gente saliera, los vecinos y numerosos palestinos de la zona comenzaron a llegar a la casa, llenándola de civiles, entre ellos numerosos niños y mujeres, creando una situación imposible para quien debía abrir fuego.
"Salimos ganando, esto es una gran victoria", habían dicho en el primer caso de escudos humanos que impidieron de hecho el operativo israelí.
"O morimos todos juntos o vivimos todos juntos", decía uno de los vecinos el sábado, al salvarse Al-Barud y quedar intacta la casa. La misma casi euforia se vivía ayer.
Lo sucedido no es garantía en absoluto de que las estructuras en cuestión queden en pie. "Podemos llevar a cabo operativos tierra adentro para destruir los edificios que deben ser destruidos", comentaron fuentes militares israelíes, aunque admitieron que por aire, con el riesgo para todos los civiles allí agolpados, era imposible, ya que en estos casos se sabía de antemano que no podría evitarse la muerte de gente desarmada.
Pero por la noche, dos milicianos de Hamas murieron en un ataque aéreo israelí contra un vehículo en Gaza. Médicos palestinos informaron que los fallecidos son Abdel Jader Habib y Basil Ubaid, ambos del brazo armado de Hamas, las Brigadas de Azedín al-Kasam.