W ASHINGTON.- Harry Reid, líder de los demócratas en el Senado, comenzó el 7 de noviembre, día de las elecciones intermedias, con 50 sentadillas, 80 lagartijas y 40 minutos de yoga. Pasó la mayor parte del día en su oficina en el Senado, esperando. Después de las dos de la tarde, finalmente escuchó noticias: Britney Spears estaba presentando su demanda de divorcio."Britney Spears -dijo Reid sacudiendo la cabeza-. Pierde un poco de peso y ahora se pone delicada con todo. Britney ha recuperado su encanto".
Pocos relacionarían a Reid, de 66 años, con alguien que tenga algo qué decir sobre Spears. Pero Reid es una figura difícil de encasillar, impredecible; un demócrata mormón que se opone al aborto y que parece más un maestro de civismo que alguien que se va a convertir en la persona más poderosa del Senado.
Reid mantiene un bajo perfil, es deferente y de alguna forma tímido. "La gente puede decir que es un buen tipo, pero eso hace que no se le conozca", dice la senadora Hillary Rodham Clinton. "Tiene espina de acero y puede enfrentarse con cualquiera".
Harry Mason Reid es producto del pequeño poblado desértico de Searchlight, Nevada; su padre, un minero, luchó contra el alcoholismo y la depresión antes de suicidarse, a los 58 años. En la secundaria se convirtió en boxeador aficionado.
Llegó a Washington para asistir a la escuela de leyes; fue elegido para la Asamblea Estatal de Nevada a los 28 años, sirvió como vicegobernador y luego lideró la Comisión de Juego del estado, un trabajo que lo enfrentó con las figuras del crimen organizado. Su esposa, Landra, una vez encontró una bomba bajo el auto de la familia. Fue elegido para la Cámara Baja en 1982 y se movió al Senado cuatro años después.
En sus dos años como líder de la minoría, Reid llamó a Alan Greenspan, el ex titular de la Reserva Federal, un "gacetillero político"; al juez Clarence Thomas, "una vergüenza", y al presidente George W. Bush, un "perdedor" y "mentiroso". De esta letanía, sólo lamenta haber dicho perdedor a Bush. Para los republicanos, Reid es un ogro, pero disfruta de la lealtad de caucus demócratas potencialmente divisibles, incluyendo posibles candidatos presidenciales.
De hecho, la noche de las elecciones Reid llamó a los candidatos demócratas al Senado que obtuvieron la victoria. "Bob, lo lograste", dijo Reid al senador Robert Menéndez", quien fue reelegido en Nueva Jersey. "Hillary, eres la mejor con quien se puede trabajar. Te quiero", dijo a Hillary Clinton. El jueves, tras ser presentado por primera vez como (próximo) líder de la mayoría del Senado, Reid dijo: "Es tiempo del bipartidismo".
Quienes lo conocen dicen que Reid es mucho más proclive a trabajar con los republicanos de lo que se piensa. El mismo jueves, Reid definió qué clase de líder del Senado será: "A veces lanzaré bombas. Si me parece que Greenspan es un gacetillero político, lo voy a decir. Sólo voy a ser quien soy".