Se encuentra usted aquí

Como participamos

12/10/2017
22:07
-A +A
Antonio Zuniga

El día del sismo estábamos en el foro, Carretera 45, teniendo una reunión de planeación del trabajo que vamos a realizar próximamente como compañía. Somos un grupo que nos dedicamos a hacer teatro para el barrio. El temblor nos provocó un susto enorme. Salimos a la calle y el piso se hacía como gelatina. NO podíamos casi ni movernos porque nos podíamos caer.

En la Calle donde está el foro Carretera 45, afortunadamente, no se cayó nada. El temblor pasó. La enérgica sacudida algo dejo en el aire. No estaba todo normal como cuando uno siente un temblor en otras ocasiones. Los celulares dejaron de funcionar a los 15 minutos se fue la señal. No tardaron las noticias. No fue solo un temblor. La situación se empezó a dibujar muy distinto a otras ocasiones. De ahí en adelante, ese día y los siguientes fueron los más impactantes de mi vida.

A las 4 de la tarde, yo como director de Carretera 45, pensaba todavía, metido en el foro, que ese día tendríamos función. Había alcanzado a mandar a los actores,¿ un mensaje colectivo donde les pedía que si llegaran al foro, para dar la función. La respuesta de uno de ellos me alertó. “Yo no iré a dar función, voy a la Roma a ayudar” Me dije que eso no era ya normal. Salí y camine dos cuadras. La gente seguía en la calle. En la esquina de Isabel la Católica y Juan Lucas de Lassaga, el señor de los tacos, me dijo: “Se cayó una fabrica, en Bolívar”. Corrí hacia allá. El numero de gente que corría hacía allá era inmenso. La situación era extraordinaria.

Me regresé al foro. Mande varios mensajes, le pedí a Javier, el chico que trabaja haciendo difusión del foro que subiera a la red un mensaje que dijera: Hoy, se cancela la función. Carretera 45, se convierte desde ahora mismo en Centro de acopio de ayuda a la emergencia por el sismo. De ahí en adelante fue una vorágine.

En el facebook, la gente nos empezó a mandar mensajes. ¿Qué se necesitan? ¿A donde lo llevamos? Los chavos del grupo, se ofrecieron a ayudar. Les pedí que se trasladaran al foro. En unas horas, al foro llegaron la mayoría de los integrantes y los participantes del taller de teatro de barrio. Lili, una de ellas, se quedó a partir de ese momento, prácticamente por 4 días más en el foro para recibir el acopio y mandar.

La primera necesidad. Herramienta. Muy rápidamente llegaron las peticiones. Que en Tlalpan se necesita una camilla. Que hace falta agua. Agua fue lo que primero llego en grandes cantidades. Que en la Roma se necesita gente, en Medellin en Alvaro Obregón en la Condesa, también en Xochimilco. La marea de solidaridad fue instantánea. Sin preguntas, sin liderazgos, sin hablar. Todos haciendo lo que había que hacer. Todos dispuestos a ayudar.
En menos de dos horas ya teníamos el foro con Carruchas, Cascos, guantes, picos y palas, y muchos jóvenes listos para ayudar. La mayoría salió a distintos puntos. Yo me dedique ese día a llevar la herramienta a distintos puntos como nos lo iban pidiendo en las redes sociales. Eso fue maravilloso. Notar que las redes sirven. Que el internet no solo es para chismear o para hacer bullying o subir el meme del otro. Sino para ayudar.

La información se compartió por ahí de manera eficaz. En la esquina de Carretera 45, un grupo de ciclistas se apostaron ahí para servir de mensajeros, para llevar lo que se necesitara a los lugares siniestrados de una forma mas rápida. El numero de lugares creció. A Tlalpan, a Xochimilco, la ciudad esta muy mal. Esa noche no dormimos. Al día siguiente. El foro de Carretera 45, se lleno de víveres, de herramientas, de latas, de cobertores de todo lo que se pudiera uno imaginar que sirviera. Nos repartimos los vehículos con los que contábamos hasta ese momento y vinculamos la ayuda según las necesidades. La cosa era no desperdiciar el acopio.
Recibido llamados de Jalisco, de Tamaulipas, de Sonora, de Sinaloa. Me pidieron un numero de cuenta para depositarme pidiéndome que comprara lo que yo consideraba urgente. En total me llegaron unos 8 mil pesos que utilice para comprar herramientas. Tome una foto a los tickets de compra y los mande como comprobante. Distribuimos todo de la mejor manera.

En menos de un día, se creo una red de información inmediata y efectiva. En tal parte necesitan agua, en tal otra no piden que ya no llevemos. Nos están pidiendo medicina en tal parte. En la fabrica de Bolívar necesitan insulina. Un amigo, aficionado al teatro, que tiene a su padre diabético se ofreció un kit de insulina. Lo llevamos de inmediato. Cuando llegamos a Bolívar, en medio de la marabunta de voluntarios y personal de apoyo, la gente se dio un segundo para aplaudir la llegada de la insulina. Un momento que esta en mi cabeza para siempre.

Esa noche, varios amigos dedicados a la danza, al teatro, a dar clases, llegaron a Carretera 45, el impulso fue ir a los lugares y prestar manos. Ayudar allá. Supimos de una empresa que se ofrecía a transportar brigadistas a donde se necesitara. Llamamos y de inmediato nos respondieron que si. Unas dos horas después llegó el transporte. Entonces, (esto es apenas un día y medio después) unos 10 hombres y mujeres salimos del foro mientras otros se quedaban en el ACOPIO y distribución a prestar manos. Ya para ese momento, la marea de ayuda, de manos, de solidaridad tenia cubierta la ciudad entera.

Estas son las historias de gente común que decidió ayudar en el sismo, contadas por los protagonistas. Envíanos tu historia a [email protected]

Comentarios