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| Lujo sudamericano |
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Vanesa G. Toca
El Universal Viernes 28 de noviembre de 2008 |
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Tiradito, Causa, Anticucho, Chupes, Sudados, Tacu Tacus, son palabras que ya se abren camino en México
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Y es que esas palabras esconden los más sabrosos secretos de Perú, secretos que serán revelados en Astrid & Gastón, el restaurante más celebrado de aquel país que ahora abre sus puertas en la calle de Tennyson en la zona de Polanco. Lo ideal es iniciar con un pisco, la bebida tradicional. Si quieres seguir el ritual al pie de la letra la mejor opción es el Pisco Sour (pisco quebranta con jugo de limón y jarabe de goma), pero en esta ciudad también se permite la experimentación y para eso está el Chilango Mango (una mezcla de chile y mango con pisco acholado) o el Chavo del Ocho (pisco quebranta que parece de jamaica y sabe a naranja pero ¡es de tamarindo!) o cualquier otro, que hay suficientes opciones para todos. Dejando el alcohol de lado, no puedes dejar de probar un ceviche, tú elije, aunque la chef Yerika Muñoz recomienda el Ceviche Lima, DF ($160), preparado con atún, camarones y mango en leche de tigre al tamarindo y chipotle. El sabor de los tradicionales ceviches peruanos, que nada tiene que ver con el de los mexicanos, pero con algunos toques nacionales. Así como éste hay varios platillos que incorporan ingredientes de México, pues aunque la idea central de Gastón Acurio, creador del concepto, es llevar los sabores de Perú al mundo, también busca descubrir nuevos ingredientes locales, platos tradicionales y hasta las costumbres propias de cada país al que llega. Otra recomendación de la casa es Nuestro Clásico Cabrito Lechal Orgánico ($310), que en la sencillez encuentra el sabor: está laqueado con sus jugos al romero y acompañado por una degustación de papitas peruanas. Pero si no sabes qué pedir, muy pronto tendrán un menú de degustación. Y mientras, puedes pedirle una recomendación al mesero, no te desilusionará. Nada más no olvides el postre, que esos son la especialidad de Astrid Gutsche.
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