Alan Strang, un joven de 17 años que trabaja en una caballeriza. Su madre, una mujer religiosa que ha educado a su hijo con las lecturas de la Biblia y una imagen de Cristo en su recámara. Su padre, espiritual y tímido que decide cambiar la imagen religiosa por la de un hermoso caballo.
La pasión religiosa se traslada de figura. El joven comienza a montar los caballos desnudo, en la oscuridad de la noche, explorando una unión mítica que lo lleva al orgasmo. Vive un amor patológico por los equinos.
Sentir el cuerpo del caballo entre sus piernas le provoca placer, excitación sexual, que ahora Daniel Radcliffe tendrá que proyectar sobre un escenario, ante una audiencia, en vivo, cada noche, desnudo, en Equus.
Poco a poco, frente al siquiatra, Daniel tendrá que ir desnudando su personaje, no sólo físicamente, también espiritualmente. Poco a poco irá descubriendo su pasión, sus obsesiones, su mente retorcida y la razón que lo llevó a dejar ciegos a esos seis caballos.