Amas de casa, novias, prostitutas, madres, malabaristas y viudas negras son algunos de los personajes que la fotógrafa y artista plástica Malena Díaz refleja en su reciente exposición Muñecas.
La instalación, montada en la casa de arte Ernesto Hernández Moda, ubicada en La Condesa, se conforma de 46 figuras elaboradas con materiales reciclados.
"Hace cuatro años mi vida dio un giro con el nacimiento de mi hija Luna. Al tenerla en mis brazos se desprendió un sentimiento de agradecimiento que materialicé en una muñeca de trapo, la cual le di como primer regalo, y desde entonces no he dejado de realizarlas pero como arte-objeto", dice la artista.
Algunas de las obras que componen la exposición, que estará montada hasta el próximo sábado 27 de junio, son: Alas rojas y zapatos en el pecado, Moños con carretes de hilo en la cabeza, Alada con estrella, Mamá con niño negro, Colgadas de la luna rosadas, Viuda vampi, Embarazada con nido, Novia fúnebre, Nena rana en ombligo, Ama de casa con pollo en costalilla, Amorosos con rosa azul, Novios con velo y Mariposas en pecho.
Las muñecas son piezas únicas elaboradas de retazos de tela, papel maché, tornillos, botones, alambres y diferentes objetos que Díaz ha recopilado en las calles, mercados de pulgas y antigüedades de Toulouse, Francia y del mercado de Sonora, en México.
"La instalación tiene como propósito presentar las diferentes facetas y personalidades que puede tener una mujer, ya que ellas son el principio de la vida", agrega Díaz.
Muñecas comenzó a tomar vida hace dos años, incluso para la realización de algunas figuras, la artista ha trabajado con pintores, grabadores y diseñadores.
"Ni una más es una muñeca que representa a las muertas de Juárez, su vestido lo pintó la mexicana Adriana Banda, el cual retrata una escena cruda de una madre desenterrando a su hija asesinada en el desierto.
También hice mancuerna con el grabador Enrique Pérez, que plasmó su obra Lagartijas beige en uno de mis maniquíes", relata.
Para esta ocasión, el diseñador Ernesto Hernández -propietario del lugar de exhibición- vistió a tres de las muñecas. "Considero que mis obras son más que objetos decorativos, pues fungen como vehículos de reflexión acerca del mundo que nos rodea".