Con toda la herencia del lenguaje cinematográfico del director David Lynch, su hija Jennifer Lynch entrega su segunda producción denominada Vigilancia Extrema, donde la fatalidad y el suspenso no pueden desdeñarse de la vida.
El filme cuenta la historia de una serie de sangrientos y misteriosos asesinatos. Dos sujetos enmascarados han asesinado a tres personas en un motel durante la noche. Al día siguiente, un par de investigadores del FBI (Bill Pullman y Julia Ormond), llegan a la comisaría para tomar cartas en el asunto, en un crimen que, ellos "llevan varios meses investigando".
En el lugar de los hechos sólo hubieron tres testigos: una joven adicta a la cocaína, una niña y un agente de policía.
Los investigadores toman el testimonio de los tres testigos por separado. De esta forma, los crímenes se reconstruyen y se clarifican cuando se descubre que el agente de policía facilitó el trabajo de los asesinos: con su difunto compañero, se dedicaban a balear las llantas de los autos que, remotamente, pasaban por su camino.
Después, amagaban con el arresto bajo el argumento de exceso de velocidad y extorsionaban a sus víctimas. Así procedieron con una pareja, que luego es acribillada por los asesinos seriales y esto es visto por la niña, mientras la segunda extorsión de los agentes fue a una familia y entra en escena, la joven adicta.
Conforme al tradicional estilo de David Lynch, quien colabora en la producción, el suspenso se mantiene y los detalles de cada personaje y de cada asesinato deben ser tomados en cuenta si se quiere saber con antelación quiénes son los responsables de los homicidios en serie.
Vigilancia extrema
EUA, 2008. Dir. Jennifer Lynch
Con: Bill Pullman, Julia Ormond, Pell James y Ryan Simpkins