Alentado por su padre, para quien "la educación es la mejor herencia" Arturo Ruiz Esparza era un lector voraz de libros que, de niño, saciaba su sed de cómics a escondidas, mientras soñaba en la posibilidad de que alguno de sus héroes apareciera en la realidad o, mejor aún, que él pudiera ingresar a ese mundo mágico.
Años después trastocó su sueño y dio vida a Véritas. El príncipe de la verdad, su ópera prima en ficción, tras su documental El Matador narrado por Ricardo Montalbán, que le otorgó el Premio Académico Estudiantil en 1983 y desde entonces, este regiomontano de 48 años, inició su propia compañía y dirigió anuncios publicitarios y videoclips.
Hace un par de años le llegó el guión de Billie Letts que conjuntaba su idea y le permitía "llevarla más allá" e incluso plasmar algo que le era importante: una propuesta "del valor moral. El tenerlo para mí es lo más fabuloso, pues aunque es una palabra muy sencilla, su esencia es muy compleja, y por ello desarrollaré películas donde se encuentre la verdad de diferentes maneras".
Conjuntando la animación con personajes reales, Véritas, cuenta la aventura que viven Juan, su madre y su amigo Mario, por evitar que su historieta favorita desaparezca por falta de lectores y cómo su súper héroe se alía con ellos, pues su rival Nemisii, quiere destruir no sólo su mundo, sino también el real.
Ruiz Esparza no considera a Véritas como un antihéroe porque si bien al llegar al mundo pierde ciertos poderes, "gana al escoger los niños que le hacen ver un mundo diferente".
Filmada en Monterrey y cuatro ciudades de Estados Unidos, esta es la primera película mexicana que sale a la par con videojuego y cómic.
Véritas, El príncipe de la verdad
México/Estados Unidos 2006
Dir. Arturo Ruiz Esparza
Con las voces de Valentino Lanús, Claudia Lizaldi y José Antonio Toledano