"Se ven escenas de abuso sexual, de agresión de parte de los maestros, de cómo les cierran puertas en todos lados y de cómo, al final, se van orillando a la autodestrucción", dice Felipe Oliva sobre la puesta en escena Cosas de muchachos.
Hace cuarenta años, el 26 de mayo de 1968 se presentó por primera vez esta obra de un, entonces, joven autor llamado Willebaldo López, originario de Michoacán. Él escribió, dirigió y actuó la historia de una pareja de jóvenes adolescentes con problemas de represión.
"Ahora quisimos hacer un trabajo que muestre cómo a los jóvenes se les sigue victimizando", explica Oliva en entrevista con Por Fin, "cuando Willebaldo escribe la obra era un momento muy fuerte de nuestra historia: el año del 68, luego cuando nosotros la reestrenamos, 30 años después, nos toca toda la violencia del 98 y ahora, a 10 años de distancia, volvemos a esta violencia social, sobre todo con esto que pasó del News Divine".
Por eso decidieron retomarla pero no de la misma manera, retomarla con actores jóvenes, actores que por primera vez estuvieran cercanos a la edad de los protagonistas. Así descubrieron a Giselle Duarte y Marco Almaraz, un par de preparatorianos que a partir de un taller teatral incursionaron en la compañía Nosotros Hacemos Teatro, a la que pertenece Oliva. Ellos dos llevan todo el peso de la obra que va de joven a joven para hablar de los temas que violentan a los adolescentes a partir de algo tan común como irse de pinta.
Para hacer más poderoso el mensaje, Felipe Oliva decidió eliminar todos los elementos extra que tenía en su versión original para hacer que toda la acción suceda en un espacio cuya única escenografía es un graffiti. Al final lo que el director busca es: "Un golpe seco al espectador para que tenga una reflexión muy profunda a la situación que están pasando los jóvenes".
Cosas de muchachos
Teatro Coyoacán
Héroes de 47 #122, Col. Churubusco
Tel. 56882314
S 13 hrs.
$120 general; $100 estudiantes; entrada libre a maestros e INAPAM