La sociedad está fracturada. Los huesos de México están rotos. Esta es la premisa inicial del coreógrafo Jaime Razzo quien con una rabia profunda creó su más reciente montaje de danza Butoh: “Huesos rotos”.
La compañía 0.618, fundada en 2004 y dirigida desde entonces por Jaime Razzo, es la primera compañía estable de danza Butoh en México. Con “Huesos Rotos” la compañía hace una reflexión sobre la indiferencia social, pero sobre todo busca sensibilizar al público sobre el tema de la seguridad social de los artistas corporales.
A través de la seducción, Razzo busca la empatía del público hacia los artistas corporales, que en la mayoría de los casos carecen de seguridad social.
“Los artistas corporales no tenemos propiamente un reconocimiento con respecto de lo que significa ser un ente productivo un ente que genera, debemos aprender a exigir mecanismos de seguridad social”, dijo Razzo para quien la noticia de que una colega bailarina estaba moribunda en una silla de ruedas construida, fue detonante del montaje.
“Nuestra propuesta utiliza el Butoh como lenguaje y el dolor como mecanismo de construcción escénica, el Butoh no es nada más una forma estética sino una forma de aproximarse a un proceso interior para revelar lo exterior”, explicó el bailarín.
Antes de cada función se exhibirá un video de nueve minutos con testimoniales de gente destacada en el gremio dancístico en el que ofrecen su postura respecto de este problema que no es propio de los artistas corporales, sino que aqueja también a buena parte de la clase trabajadora de este país.
Griselda Medina, Teresa Carlos, Renata Wimer, Sergio Solís y Jaime Razzo son los ejecutantes responsables de lograr la empatía necesaria entre el público y el bailarín, pero sobre todo son quienes transfiguran la dolorosa realidad.
Huesos Rotos
Teatro Raúl Flores Canelo
Centro Nacional de las Artes
Río Churubusco #79, Col. Country Club
V 20 hrs., S y D 18 hrs.
$120
Hasta agosto 3