Parece que le llegó su momento a Ana Claudia Talancón en Hollywood, ya que protagoniza está cinta de terror sicológico en donde su personaje es acosada por un obsesivo hombre que la sigue con su cámara a todas partes.
Primero fue Salma Hayek, luego Penélope Cruz. Ahora es el turno de Ana Claudia Talancón de ser la latina de moda en Hollywood. Tras su participación en la reciente Una llamada perdida, ahora tiene el papel protagónico en este nuevo drama sobre una obsesión fatal.
Talancón le da vida a una artista llamada Amy. Su vida es bastante normal pero tiene la mala suerte de encontrarse con su ex novio y su nueva novia en el parque. Al verlos, se pone a llorar lo que despierta la simpatía de Doug (Colin Hanks).
Lo normal sería que intentara consolarla, en cambio se dedica a seguirla. Armado con una cámara de video, Doug graba todos los movimientos de Amy e incluso entra a su casa para llenarla de cámaras ocultas.
Con todo lo que sabe sobre ella gracias a observarla las 24 horas del día, Doug por fin se le acerca y se hacen amigos de inmediato. A fin de cuentas Doug sabe todo lo que le gusta y disgusta a la chica. Con lo único que no cuenta es que Amy sólo lo ve como amigo y no lo ama.
Pero hasta cuándo terminará esta obsesión, eso es lo interesante de esta historia en donde se logra mantener el aire de un thriller sicológico.
En esencia el film Miradas ocultas es como esas películas de psicópatas enamorados que surgieron en los 90 luego de la aparición de Atracción fatal.
Pero tiene a su favor que una parte de la película está contada a través de las escenas que Doug filma, lo que resulta interesante aunque algo perturbador.
Sobre todo tiene la ventaja de que tanto Talancón como Hanks desempeñan con gran naturalidad sus papeles, lo que le da un mayor realismo a la historia que Doug se está contando a sí mismo a través de lo que ve.
Miradas ocultas
Estados Unidos, 2008
Dir. Eric Nicholas