El pensamiento de Octavio Paz inspiró la exposición que abre este día el Museo de Arte Carrillo Gil: Conjunciones y Disyunciones. La muestra lleva el mismo nombre del libro que escribió en 1969 el Premio Nobel de Literatura pues, al igual que el texto, establece relaciones de unión y separación de los signos cuerpo y no-cuerpo dentro de la cultura.
En su libro, Octavio Paz (1914-1998) señala que el signo cuerpo es aquella realidad a la que se llama materia, naturaleza o sustancia tangible, mientras que el no-cuerpo está representado por el espíritu, la mente, el arte. El estudio comparativo de las relaciones entre ambos signos ofrece una especie de cuadro de temperaturas de una sociedad y refleja la inherente inestabilidad de dichas relaciones. Los cambios y fluctuaciones de una cultura son, en gran medida, producto de este oscilante diálogo entre los signos antes mencionados.
Con esta idea, el curador de la colección, Alberto Torres, decidió conjugar el pensamiento de Paz con las obras plásticas de cuatro autores que forman parte del acervo del Museo: José Clemente Orozco, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Luis Nishizawa. “Por supuesto que es un homenaje a Octavio Paz, pero también tiene que ver con la singularidad de la colección que tiene este museo”, señala el investigador.
Conjunciones y Disyunciones reúne una selección de 60 obras de pintura, dibujo, gráfica y acuarela que se muestran distribuidas en cuatro núcleos temáticos que toman como referencia la representación del cuerpo para explicar las relaciones que surgen entre la parte tangible e intangible.
Obras clave en la colección del MACG y de la historia de la pintura mexicana como Muerte y funerales de Caín (1947), Caín en los Estados Unidos (1947), de Siqueiros; así como Cristo destruye su cruz (1943), de Clemente Orozco, forman parte del primer núcleo, titulado “El Mito”, donde se “personifican” diferentes alegorías. “La muerte es una constante en la narrativa de estas obras y se convierte en hilo conductor a través del cual se comienza a definir el cuerpo a través de la línea y el color. Son cuerpos atormentados, martirizados, sacrificados”.
El segundo núcleo es “La Épica”, que tiene que ver con la parte histórica y la naturaleza del ser humano. Aquí se abordan dos capítulos históricos marcados por su importancia bélica: La Conquista española y la Revolución Mexicana, con escenas donde aparece el cuerpo violentado, sometido, agredido y mutilado como resultado de la guerra. Las obras más importantes aquí son la serie de los Teules (seres fabulosos), de Clemente Orozco.
La gran disyunción está en el tercer núcleo, en donde se mostrarán siete retratos cubistas de Diego Rivera. “Lo interesante es el tratamiento de la figura humana en el cubismo. La deformación de la figura humana, tal y como la entiende Octavio Paz, es un ejemplo de cómo los retratos se yuxtaponen con el tratamiento de los cuerpos en las obras de Orozco, Nishizawa y Siqueiros”.
La disyunción , abunda el curador, se acentúa en el espacio museográfico porque rompe totalmente con la manera en que estamos acostumbrados a ver las obras en el museo y porque incluso esa parte fue pintada con un color rojo intenso.
El recorrido se cierra con una selección de obras de Orozco, donde el visitante encontrará el tema del cuerpo pero erotizado y satirizado en acuarelas como Nación pequeña, Don Juan y Baile griego.
En esta muestra se incluirá la sección “Gabinete Gráfico”, en el que, a partir de la rotación continua de obras, se revisarán los acervos documentales resguardados en el MACG. En esta ocasión se presentará una revisión de libros de artistas contemporáneos mexicanos.
Conjunciones y Disyunciones
Museo de Arte Carrillo Gil
Av. Revolución 1608. San Ángel
Martes a sábado
Entrada general: $15