El mayor acierto de la novela de Nicola Kraus y Emma McLaughlin que inspiró esta película era revelar los secretos de los ricos neoyorkinos que dejan que a sus hijos los críen sus niñeras. En la cinta, el acierto es la actuación de Laura Linney como una de esas mujeres ricas.
La Sra. X (Linney) tiene un marido (Paul Giamatti) que la engaña mientras ella se dedica a hacer obras de beneficencia e ir de compras. Tiene tiempo para todo, salvo para su hijo Greyer (Nicholas Art). Por eso, cuando Annie (Scarlett Johansson) lo salva de ser atropellado en un parque, la Sra. X le ofrece trabajo como niñera.
Annie no es niñera ni tampoco quiere ser una experta en finanzas como es el sueño de su madre. En realidad quiere ser antropóloga. Por eso, en un impulso, acepta el trabajo, no sólo por el dinero, sino por la oportunidad de poner en práctica sus capacidades de observación del comportamiento humano.
No sufre decepciones ya que la familia X le ofrece mucho que observar, pero también no todo lo que ve le agrada. Ni tampoco el que la traten como esclava, aunque eventualmente empieza a simpatizar con la Sra. X y a averiguar qué quiere hacer con el resto de su vida.
Presentada como el diario de campo de un antropólogo, Una niñera en apuros es obvia en cuanto a sus intenciones y desarrollo, pero es también ingeniosa y sarcástica.
Estreno
Estados Unidos, 2007
Dir. Robert Puicini y Shari Springer Berman
Con Scarlett Johansson, Paul Giamatti, Laura Linney