Como resultado de la creatividad, destreza e ingenio de los artesanos y artistas mexicanos que participaron en el Primer Concurso de Papalotes, el Museo de Arte Popular (MAP) exhibe 56 espectaculares cometas.
La muestra, que podrá ser visitada hasta el 27 de abril, está conformada por piezas con dimensiones que van desde uno a seis metros de largo, sin tomar en cuenta la cola, por tres de ancho.
En este certamen, abierto entre noviembre del 2007 y enero de este año, se inscribieron artesanos y artistas mexicanos y extranjeros que utilizaron materiales como papel, tela y estructuras a base de materiales naturales (palma, carrizo, entre otros) .
De acuerdo con datos históricos disponibles, los antecedentes del papalote o cometa se remontan al año 400 antes de Cristo y desde entonces ha tenido diversos usos: con fines militares, científicos, de pacificación y de diversión o entretenimiento.
Algunos dicen que los primeros artefactos de este tipo fueron inventados en China, otros que en las islas del Pacífico y otros más en la antigua Grecia.
Los tailandeses los usaban para comunicarse con los dioses, los chinos en las batallas, los coreanos para anunciar nacimientos, los japoneses para transportarse y los romanos con fines militares.
Ello demuestra que en las distintas culturas en el tiempo, siempre ha existido la inquietud de hacer volar un objeto con la fuerza del viento.
La cometa entra a México con la llegada de los españoles y es a partir de ese momento en que los indígenas le dan el nombre de papalote, del náhuatl papalotl, que quiere decir mariposa, especie con la cual encontraron similitud los antiguos mexicanos para describir al juguete.