Es reconocido desde hace algunos años por sus fotografías en las que conjuga especies animales con imágenes de humanos, pero la carrera de Gregory Colbert inició hace 25 años en París.
Colbert nació en Toronto, Canadá, en 1960. Para la década de los ochenta comenzó a realizar documentales sobre problemas sociales. Su labor en el cine lo condujo a la fotografía artística. En 1992, el Museo del Elíseo en Suiza alojó su primera exposición titulada Timewaves (Olas de tiempo).
En los siguientes años, Colbert decidió dejar de lado su actividad artística y cinematográfica para emprender algunos viajes a Egipto, Etiopía, Namibia, Antártida, India y Sri Lanka. Desde 1992 el fotógrafo realizó más de 40 expediciones a Asia y África.
Cenizas y nieve
Los viajes de Colbert dieron como resultado la exposición Ashes and snow (Cenizas y nieve) en la que cocodrilos, águilas, elefantes, orangutanes, ballenas y jaguares son puestos en collages junto a niños tibetanos, africanos o budistas.
“Mi bestiario expresa no sólo el mundo a través de los ojos humanos, sino también de los de los animales”, ha expresado Colbert, quien gusta de andar por la vida sin reloj ni celular, además de que tampoco utiliza internet.
Las fotografías del canadiense, hechas sin retoques digitales, requirieron días de visita en las zonas, para que los animales se acostumbraran a su presencia. En una de las imágenes incluso se observa al propio Colbert nadando con ballenas.
Mostrar a los animales y humanos compartiendo el mundo en igualdad, como si fueran hermanos, es uno de los propósito del fotógrafo canadiense, a quien Cenizas y nieve le ha significado más de 16 años de trabajo.
La exposición del Museo Nómada está integrada por 50 fotografías en gran formato, un filme de sesenta minutos, dos filmes más cortos, instalaciones de video y una novela en cartas. Desde su primera exhibición en Venecia, hace seis años, el trabajo del canadiense ha sido vista por más de un millón y medio de personas en el mundo.