¿Se puede justificar un asesinato? Esa es la pregunta en el centro de Mentes diabólicas, un nuevo thriller que tiene entre sus aciertos contar con la presencia de Toni Collette, una actriz que nunca falla en sus interpretaciones.
Aquí le da vida a Sally Rowe, una psicóloga forense a quien recurre la policía cuando no puede continuar con la investigación de la muerte de un joven en una exclusiva escuela inglesa.
El problema no es que no tengan sospechosos, puesto que tienen detenido a Alex (Eddie Redmayne) que admite haber matado a Nigel (Tom Sturridge), su compañero de escuela con quien mantenía una relación volátil. El problema es conseguir que explique por qué dice que la muerte de Nigel "era necesaria".
De esa forma, con la interrogación realizada por Sally, comienzan a emerger las piezas de un rompecabezas complicado en el que figuran la obsesión de ambos por la orden de los caballeros templarios, y la realización de la muerte ritualizada de una compañera. Con esos elementos en que se empieza a confundir quién es la víctima y quién el responsable de todo.
La historia va aumentando en suspenso hasta llegar al desenlace. Y aunque en momentos las situaciones se vuelven algo exageradas, la destacada actuación de Redamyne como el brillante Alex mantiene un interesante nivel de intriga y engaño.
Mentes diabólicas
Australia-Gran Bretaña, 2006
Dir. Gregory J. Read
Con Toni Collette, Eddie Redmayne y Tom Sturridge