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Tentaciones
Trazan la ruta de la evolución humana

El Museo de las Ciencias Universum abrió una sala que se remonta a los primeros ancestros del hombre
Trazan la ruta de la evolución humana
Podrás apreciar algunos videos en donde científicos hablan sobre el polémico tema de la evolución(Foto: Especial)
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Ricardo Cerón
El Universal
Ciudad de México
Martes 04 de diciembre de 2007

En la actualidad es común escuchar que el hombre desciende del mono, frase que si bien tiene un trasfondo científico, es una interpretación errónea de los estudios de Charles Darwin, cuyo postulado detalla que los humanos y los chimpancés tienen un ancestro común, pero que cada especie evolucionó de manera distinta.

Esta explicación, así como muchas otras en torno de los humanos y su origen, pueden descubrirse al recorrer la sala Evolución, Vida y Tiempo, en el Museo de las Ciencias Universum, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Distribuida en ocho secciones temáticas, este espacio con más de un centenar de piezas arqueológicas y equipos computacionales interactivos, se remonta a más de tres mil años en el pasado; sin embargo, pone especial énfasis en los últimos 3.5 millones, cuando los primeros ancestros del hombre, los Australopithecus, comenzaron a migrar del centro de África al continente asiático y posteriormente a Europa y América.

Para emprender esta aventura, el visitante podrá viajar de manera interactiva a bordo del Beagle, el barco en el que Darwin recorrió por cinco años diversos lugares del planeta, desde el puerto de Davenport, Inglaterra, hasta Brasil, la Tierra de Fuego, las Islas Galápagos (frente a las costas de Ecuador) y Australia, y que fueron base para la publicación de su libro El origen de las especies.

Sin embargo, antes de acompañar a Darwin en su travesía, se podrán conocer las ideas creacionistas que predominaban en el mundo para explicar el origen de los humanos a partir de un comienzo divino.

Un caparazón de armadillo prehistórico de más de un metro de largo y de varios kilos de peso, que se exhibe a lado de uno actual que apenas alcanza unos 30 centímetros, fueron de las primeras evidencias de la teoría de la evolución en la Tierra.

Otra prueba de la evolución y de un ancestro común aparece cuando comparas los huesos de tu brazo con las aletas de una ballena o las alas de un ave, que a pesar de sus diferencias externas, son casi idénticas en su estructura, con cinco piezas óseas a manera de dedos.

Más adelante se pueden encontrar algunos modelos de homínidos de tamaño real, como el Australopithecus, de apenas 1.20 centímetros; el Neandertal de 1.65 o el Homo habilis de 1.70, donde incluso la gente puede fotografiarse con ellos y comparar su tamaño con el de estos ancestros.

Una pared llena de cráneos de diversos homínidos de hace miles o millones de años, como el antecesor Homo habilis, Homo erectus hasta llegar al Homo sapiens, muestra que a pesar de mantenerse casi un mismo tamaño de cabeza, la cavidad del cerebro fue creciendo y permitió dar origen a un pensamiento más complejo para la fabricación de herramientas.

Un hacha prehistórica de más de 200 mil años de antigüedad, donada por científicos de la UNAM, muestra cómo las herramientas cambiaron la vida de los ancestros humanos.

En la última sección de la sala denominada Árbol de la vida, una rueda similar a una ruleta, pero en posición vertical, muestra que todos los organismos que no son familiares como hongos, plantas y animales, sólo representan 10% de los seres vivos de este mundo, el restante 90% son bacterias, virus y especies que habitan las zonas más profundas de los océanos.

La sala cuenta con textos escritos en braille, rampas de acceso y equipos interactivos diseñados para personas con capacidades diferentes, que les permitan acercarse a la experiencia de la evolución.

Carmen Sánchez Mora, adscrita a la Dirección General de Divulgación de la Ciencias de la UNAM y parte del equipo que creó esta sala, explica que la totalidad de los equipamientos que se muestran fueron hechos en México, por lo que el costo de la misma sólo fue de 5 millones de pesos.

La sala, agregó, cuenta con una serie de videos, donde investigadores de la UNAM, como el especialista José Sarukhán, hablan de sus estudios en torno de este polémico tema de la evolución.


 

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