Ninguna estuvo en contacto con la otra, ni siquiera habían formado parte de una misma exposición, sin embargo, las artistas visuales Chantal Akerman, Lili Dujourie y Francesca Woodman compartieron la búsqueda existencial en su arte: sus propuestas exploran la relación alienada de la mujer y sus preocupaciones aluden a la construcción y representación de la identidad femenina.
En la exposición Elipsis, que presenta el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo, donde permanecerá hasta el 6 de enero de 2008, se pueden descubrir las propuestas de tres autoras que nacieron en contextos distintos, pero que sólo querían experimentar la estructura de sus obras, retratarse, grabarse o filmarse para reconocerse como sujetos y objetos de su propia mirada.
De ahí que sus imágenes sean en foto fija, diapositiva o video. Son desnudos que ellas protagonizan, juegan con espejos y en lugar de trama y narrativa representan el espacio y tiempo, que funcionan como notas formales y estrategias de estructura.
Lynne Cooke, curadora de la exposición, aseguró que cada una de las artistas —Akerman y Dujourie, de Bélgica, y Woodman, de EU— exploran la representación e identidad de su cuerpo y utilizan los nuevos medios de su tiempo para hacerlo.
Explicó que podría catalogar la exposición desde una plataforma feminista, “pero no debemos olvidar que estos trabajos se hicieron en los 70, donde la actitud de las mujeres nada tiene que ver con las teorías feministas que hoy conocemos”.
Al contrario, ellas se interesaban en lo poético, en cómo plasmaban la estructura de su obra, de ahí que se les vea como mujeres presas del fastidio, en ambientes lánguidos, de ensoñación e indiferencia. “Es una exposición en la que vemos cómo se construyen espacios y tiempos, tiempos reales, en video, y tiempo encapsulado, en las fotografías”.
En las imágenes de las tres artistas —Francesca Woodman se quitó la vida a los 22 años— hay una certeza de que están atrapadas en su estudio o casa, y muestran su erotismo como una forma de reconocerse.
La curadora dice que las tres buscaban la identidad y la personalidad desde un sentimiento de añoranza, en medio de un estado desolador. “Su cuerpo jugaba un papel importante y diverso, el cuerpo como un reflejo melancólico, tal vez como un desosiego introvertido”, condición en la que Cook encuentra un paralelismo con las películas de Antonioni, que poseen una poética anclada en dimensiones formales y temporales.
Tras exhibirse en México, Elipsis se expondrá en Suecia del 8 de febrero al 6 de abril de 2008, y en Escocia del 2 de mayo al 29 de junio.