La familia tradicional tiende a desaparecer en los países industrializados, pero sigue siendo el eje de la sociedad en el resto del mundo, con todo lo que eso conlleva, aseguró la escritora chilena Isabel Allende, quien reflexiona sobre el tema en su más reciente libro: La suma de los días.
"La familia nos da seguridad, protección, compañía, y también nos rompe los nervios, pero yo no podría vivir sin ella" , sostiene la autora de "La casa de los espíritus, para quien tras 30 años de vivir fuera de Chile sus raíces están justamente con su gente y sus libros.<´>
En declaraciones difundidas por su editorial, Allende adelantó que el tomo, que está por darse a conocer en diversos países, narra la historia reciente de su vida y de su peculiar familia en California, en una casa abierta, llena de personajes literarios y una serie de circunstancias que tocan encuentros y desencuentros.
Es la historia de una pareja madura que logra salvar muchos escollos pero, además, la de una familia moderna desgarrada por conflictos, aunque unida por el cariño y la decisión de salir adelante, de ahí que la considere el mejor ejemplo de esa evolución que se ha dado en el núcleo familiar.
Aunque generalmente escribe ficción, lo que implica un componente muy alto de imaginación, en La Suma de los Días, como en Paula, ha procurado acercarse lo más posible a la verdad y a la realidad, aunque, reconoce que en ambos casos se trata de libros muy personales y subjetivos.
Así, tal como lo hiciera en " Paula ", Allende ofrece un relato intimista, escrito " desde la emoción y el recuerdo " que, aunque se resiste a calcular cuan profundo tocará las fibras sensibles de sus lectores, sabe que al ser la propia " suma de sus días " encontrará un sector que se identifique plenamente con sus líneas y las comparta.
Publicada por Areté, la historia pone bajo la lupa temas como el amor, la pareja y la familia moderna, en una especie de diario que da cuenta de su cotidianeidad como mujer y como escritora, que goza ejerciendo y extendiendo su matriarcado; que está conforme con ser " madre de mucha gente " y cuya maternidad ejerce " con inagotable energía y gusto ".