La exposición "La plaza de Santo Domingo ayer, hoy y mañana. Una mirada histórica" , a inaugurarse este 8 de agosto, ofrecerá la memoria de este lugar a través de una narración fotográfica.
El centro de la plaza de Santo Domingo será el escenario donde la muestra, que se expondrá durante una semana, presentará con imágenes, desde la colonia hasta nuestros días, las anécdotas, historias y personajes ligados a las construcciones de este sitio.
Tales son los casos del ex Convento de Santo Domingo, la antigua casa de Leona Vicario y Andrés Quintana Roo, hoy edificio de la Coordinación Nacional de Literatura, la Capilla del Señor de la Expiación y el Antiguo Palacio de la Inquisición.
Lo mismo que el Portal de los Evangelistas, la Antigua Escuela de Medicina de la UNAM, hoy Museo de la Historia de la Medicina; la Antigua Aduana, hoy oficinas de la Secretaría de Educación Pública y la Hostería de Santo Domingo.
Esta exposición es organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) , a través de la Coordinación Nacional de Literatura y el Centro Cultural del México Contemporáneo, con motivo de los festejos del santo patrono de este barrio y de su iglesia.
La plaza de Santo Domingo es una de las más representativas y bellas del Centro Histórico de la Ciudad de México, con monumentos y edificios que han sido habitados por personajes importantes de la historia nacional.
Además es uno de los lugares simbólicos de la capital mexicana, considerada la segunda plaza más importante después del Zócalo.
Este sitio ha sido el escenario de personajes como el Tlatoani Cuauhtémoc, los frailes dominicos que tenían la encomienda de catequizar a los no creyentes, los primeros inquisidores de la Nueva España y el personal del Santo Oficio.
Lo mismo que de los insurgentes Leona Vicario y Andrés Quintana Roo y a su "alteza serenísima" como se hacía llamar el general Antonio López de Santa Anna, entre otros.
También es este el lugar de los escribanos que por décadas han ofrecido sus servicios y sitio además en el que se hallaron los vestigios de una fuente que dio origen a la leyenda de que aquí fue donde las tribus provenientes de Aztlán encontraron las señales para fundar Tenochtitlan.
La Plaza de Santo Domingo, cuyo nombre oficial es "23 de mayo" por los sucesos estudiantiles de 1929, es a la vez uno de los lugares más hermosos por el estilo arquitectónico de sus construcciones, catalogadas como barroco novohispano. Aquí se encontraba una de las casas de Cuauhtémoc.
Los antecedentes gráficos más remotos de la plaza se encuentran en un plano de Alonso de Santa Cruz, realizado entre los años 1556 y 1562.
Este lugar fue de las más importantes plazas virreinales en la ciudad y aún conserva algunos de los elementos que la hacen una de las más bellas del continente. Mide 150 metros de largo por 50 metros de ancho y se le conoce con este nombre a causa del convento que ahí fundaron los dominicos en 1526.
La zona adquirió vocación estudiantil con la ocupación del antiguo Palacio de la Inquisición por la Escuela de Medicina, palacio construido entre 1732 y 1736 para el Tribunal y cárceles del Santo Oficio.
La Aduana, que delimita la plaza en su lado oriente, fue construida entre 1770 y 1780 con dos patios y dos portadas. Actualmente es ocupada por oficinas federales de la Secretaría de Educación Pública.
A fines del siglo XIX se construyó la fuente que se aprecia en nuestros días, con la estatua sedente de Josefa Ortiz de Domínguez, Corregidora de Querétaro.