Los dramas de testigos de crímenes que declaran contra alguien y por lo tanto ponen su vida en peligro no son nada nuevo; sin embargo, en las manos del director Joe Carnahan, La última carta se convierte en un intenso drama lleno de personajes con planes diferentes que chocan entre sí en una gran mezcla a veces confusa, pero siempre interesante.
El hombre en peligro es Buddy (Jeremy Piven), un ilusionista que trabaja en Las Vegas y tiene nexos con el mundo de la mafia.
Por eso, cuando el mafioso que lo ha protegido, desde que el mago era un niño, se entera que le va a revelar todos sus secretos al FBI, contrata a un asesino para desaparecerlo.
Pero, por desgracia para Buddy, cuando se corre la voz de que alguien lo quiere matar, todo un grupo de asesinos de todo tipo se presentan queriendo ganarse el sueldo de un millón de dólares.
En ese selecto grupo se encuentran matones interpretados por Alicia Keys, Martin Henderson y Ben Affleck, entre otros; en tanto que en el "equipo" de Buddy, o sea el FBI, se encuentran Andy García, Ray Liotta, y Ryan Reynolds.
Para hacer posible la interacción de estos personajes, todos se encuentran en el hotel donde tienen escondido a Buddy.
No es posible contar más sin revelar los secretos de la trama, pero sí se puede decir que la historia tiene suficientes giros, diálogos ingeniosos, personajes curiosos y situaciones divertidas como para recomendarla ampliamente como un ejemplo de una cinta que mezcla entretenimiento pop con una buena dosis de turbulencia oscura para examinar la corrupción existente en el ser humano.
Estreno
EU, 2007.
Dir. Joe Carnahan.
Con Jeremy Piven, Andy Garcia, Ben Affleck.