Olimpedia/los hitos
 
PERSONAJES
Ben Johnson
Carl Lewis
Ian Thorpe
Jesse Owens
Mark Spitz
Mohammed Alí
Nadia Comaneci
Sergei Bubka
Teofilo Stevenson
Johnny Weissmuller
Pierre de Coubertin
Marion Jones
Haile Gebrselassie
Michael Johnson
El Dream Team
Vera Caslavska
SUCESOS
Memoria Olímpica
La maratón
El primer dopaje
Las drogas
El Black Power I
El Black Power II
Munich 1972
Los Boicots
Atlanta 96
Uruguay 1924 y 28
   
 
Michael Johnson
"EL EXPRESO DE WACO"
Archivo EL UNIVERSAL
En los Juegos Olímpicos de Atlanta, en 1996, fue la gran estrella del atletismo,
al convertirse en el primer hombre en ganar los 200 y los 400 m en unos Juegos.
Un día, mucho tiempo antes de los Juegos Olímpicos de Atlanta, Michael Johnson decidió seguir entrenando bajo una torrencial lluvia. Cuando su entrenador, Clyde Hart, le preguntó por qué siguió corriendo, Johnson contestó: "Nunca se sabe cuándo se presentarán estas condiciones. Puede ser un campeonato mundial o una olimpiada".

Atlanta fue una competencia histórica para Johnson. En los Juegos Olímpicos fue la gran estrella del atletismo, al convertirse en el primer hombre en ganar los 200 y los 400 m en unos Juegos. En los 400 m venció con autoridad y con un gran tiempo de 43,18, el mejor de año. Pero lo que más recuerda de los Juegos de Atlanta es su victoria en la final de los 200 m, para muchos la mejor actuación atlética nunca vista en un estadio de atletismo. Su plusmarca mundial de 19,32, una marca que parecía imposible, fue el momento cumbre de estos Juegos. En Atlanta no participó en los relevos 4x400 m, lo que no impidió que Estados Unidos lograra una nueva medalla de oro.

Sin embargo, su preparación "para todo tipo de clima" no le rindió sus mejores frutos en Sydney, donde a menudo está frío y lluvioso en septiembre. En los Juegos Olímpicos de Sydney ganó la medalla de oro de los 400 m (43,84) y la de relevos 4x400 m (2:56,35), que completaban un extraordinario palmarés olímpico de cinco medallas de oro en tres ediciones de Juegos Olímpicos. Su primera presea dorada fue en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 en 4x400 m (2:55,74).

En un deporte donde cada cierto número de años se presenta un nuevo "chico más rápido de la calle", la longevidad de Johnson en la cima fue un caso raro: Sydney 2000 fue su tercera Olimpiada. Sólo un velocista varón, Carl Lewis en los 100 metros de 1984 y 1988, había defendido exitosamente su título, y Johnson ratificó en Sydney su calidad de favorito abrumador al repetir como campeón olímpico de los 400 metros.

"De lo que estoy más orgulloso no es de alguna medalla de oro o récord mundial en particular, sino de que fui consistentemente el mejor durante 10 años", indica Johnson, de 41 años.

Jonhson señala que el problema más grande para un atleta que ya no es tan joven es que tarda más tiempo en recuperarse. Pero tras el calambre en la competencia clasificatoria estadounidense que lo dejó fuera de los 200 metros, regresó a las pistas en una semana para demostrar la disciplina que fue el sello personal de su carrera.

"Supe desde el principio que tenía gran velocidad; pero he visto a muchos grandes velocistas", indica Hart, quien fue entrenador en la Universidad de Baylor. "Lo que no todos tienen son esas cuestiones adicionales intangibles, como la ética laboral, la concentración y el carácter con los que Michael contó”.

A pesar de todos sus logros, Johnson fue y sigue siendo una figura complicada: a veces hiriente y petulante, y otras generoso y con clase.

Poco después de las pruebas en que quedó fuera de los 200, Johnson elogió a los ganadores frente a la prensa y desestimó las sugerencias de que de todos modos merecía un lugar en el equipo. "Los tres (ganadores) que trabajaron tan duro no tendrían entonces la oportunidad", señaló.

Otras veces Johnson puede ser arrogante y falso. Por ejemplo, afirmó que nunca quiso correr sólo contra Donovan Bailey (quien lo venció en 1997); sin embargo, aceptó el dinero y compitió. Y aunque criticó que las pruebas preolímpicas de Estados Unidos se convirtieran en un duelo personal con Maurice Greene, contribuyó a ello al enfrascarse en discusiones infantiles con éste cada vez que se encontraban.

Pero si bien tuvo altibajos fuera de las pistas, dentro de éstas Johnson fue uno de los corredores más consistentes de la historia. Sólo perdió un puñado de carreras de 400 metros en su vida y su entrenador consideró que pudo seguir invicto de no ser por su prisa por regresar de las lesiones.

Johnson mostró su mejor forma en las competencias más importantes. Pese a las múltiples rondas de calificación que conspiran contra las marcas en los eventos principales, rompió el récord de los 200 (con 19.32) en las Olimpiadas de 1996 y el de 400 (43.18) en el campeonato mundial de 1999 en Sevilla.

Después de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, Johnson vislumbró una vida con sólo unas cuantas carreras y mucho tiempo con su esposa e hijo. Eso, empero, no significó que su pasión por la competencia fuera menos intensa. Tras su retiro definitivo de las pistas en el 2000 al preguntarle si planeaba regalarle sus medallas olímpicas a su hijo, Johnson respondió con una enorme sonrisa: "Dejen que se gane las suyas".

Recientemente, declaró a Prensa Latina sobre los boicots a los Juegos Olímpicos: "Los boicots jamás sirvieron para nada. Sería bueno que los políticos fuesen más creativos y hallaran caminos novedosos para resolver los problemas del mundo. Pero por favor, que no sigan dañando al deporte y al olimpismo”.

Y el "Expreso de Waco" o "El Pato Johnson" (por su forma de correr), opinó que uno de sus records puede caer en Beijing 2008. Posee el de 200 y 400 m.

“Siempre una final de ese rango ofrece muchas oportunidades. Creo que mi compatriota Tyson Gay puede imponerse y quizá frisar mi plusmarca en los 200 metros planos”.

Y para ser más sincero, consideró a Gay favorito también en los 100 metros, "porque es más consistente, mientras el jamaicano Asafa Powell (recordista mundial) falla una y otra vez en las grandes competencias", concluyó Johnson.
 
 
 
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL