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Toda la responsabilidad, pues, recae en Pérez de las Heras y Alimony: salen a la pista con la obligación de hacer un recorrido limpio. Sólo eso dará al equipo mexicano la medalla de plata.
Moscú
  Carlos Girón Gutiérrez   Joaquín Pérez de las Heras   Equipo de Equitación tres días

Equipo Ecuestre de Salto

Bronce en Equitación / Salto por Equipos

El momento de la premiación de los equipos. El de México es el de la derecha. El oro fue para Rusia y la plata para Polonia.

  Ficha Técnica
 

Equipo de equitación
Prueba: Salto
Medalla de bronce
Juegos Olímpicos Moscú, 1980
Integrantes:
Joaquín Pérez de las Heras / Alimony
Jesús Gómez Portugal / Massacre
Gerardo Tazzer Valencia / Caribe
Alberto Valdés Lacarra / Lady Mirka

» Hay dinero, hay equitación
» La gira previa y el caballo del presidente
» Las decisiones dolorosas
» Cien mil pesos por Alymony
» Las diferencias con 1948
» El primer recorrido
» Segundo recorrido, ¡tras Polonia!
» Y van tras los polacos...
» Todo se define con el último jinete

Moscú, Unión Soviética
29 de julio de 1980

Ya se aproximan los XXII Juegos Olímpicos.

Ya anuncia Estados Unidos que no competirá con ellos.

Que no irá a Moscú 1980.

Sigue su ejemplo una larga lista de países occidentales.

Y poco a poco se debilita el torneo olímpico de equitación.

Porque en las pruebas en el estadio del Centro Olímpico Ecuestre y en el estadio Lenin estarán ausentes las grandes potencias: Alemania Occidental, Francia, Suecia, Estados Unidos, Canadá...

Y los países socialistas no destacan en las competencias hípicas, con la sola excepción de la prueba de doma, en la que los soviéticos dominan el panorama olímpico y la República Democrática Alemana quiere acercárseles.

Los alemanes del Este empiezan a destacar, también, en los Tres Días: en Montreal 76 ganan plata por equipos y bronce en individual. Pero de salto, nada...

Hay dinero, hay equitación
Parece una buena oportunidad para la equitación mexicana.

Momento ideal para que reverdezcan viejos lauros...

Es 1979 y el país rebosa bonanza económica.

Y la equitación vuelve a ser en México, el deporte predilecto de los altos mandos. El propio presidente, José López Portillo, es dueño de un caballo de alta competencia, al que bautiza como Quetzalcóatl. El general Miguel Ángel Godínez, Jefe del Estado Mayor Presidencial, también gusta de las pruebas ecuestres.

Se ha decidido que México compita en los Tres Días y en el Premio de las Naciones.

Y como la primera prueba sigue siendo aquí exclusiva para militares, una orden parte del despacho del general Félix Galván, secretario de la Defensa Nacional: ¡Todo el apoyo para el equipo ecuestre que competirá en la Olimpiada de Moscú! De los gastos de los civiles que forman el equipo de salto, se encargan un grupo de particulares, la Presidencia y el Estado Mayor Presidencial, la Federación Ecuestre, el Comité Olímpico y Volkswagen de México.

Es trazada una meta: Rescatar la tradición ecuestre mexicana; emular a aquellos grandes campeones de Londres 1948.

Así, la temporada hípica de 1979 es dedicada, íntegramente, a pruebas selectivas. Culmina ya en 1980. Con tiempo suficiente para que los dos equipos mexicanos partan, con tres meses de antelación a los Juegos Olímpicos, a una gira de fogueo por pistas europeas... Se sigue aquel camino trazado por Mariles poco más de 30 años antes.

Sólo civiles en el equipo del Premio de las Naciones: Joaquín Pérez de las Heras -sobre Alimony-, Jesús Gómez Portugal -Massacre-, Alberto Valdés Lacarra (hijo del medallista en 1948, Alberto Valdez Ramos) -Lady Mirka-, Gerardo Tazzer -Quetzalcóatl- y Ricardo Guash -Rafina-. El veterinario es Manuel Jiménez y Rubén Rodríguez, jefe de equipo.

La gira previa y el caballo del presidente
1980: Ya han pasado las pruebas selectivas.

Don Destino está por cumplir su trabajo...

Ha puesto a Lady Mirka, Quetzalcóatl y Alimony en las manos, respectivamente, de Valdés, Tazzer y Pérez de las Heras; ha dispuesto que florezcan los negocios automotrices de Gómez Portugal y éste va, sobre Masacre, a los Juegos Olímpicos, y ha permitido que Ricardo Guash Jr., -primo de Pérez de las Heras- haga también el viaje en calidad de suplente.

Todos ellos son seleccionados para representar a México en las pruebas de salto de los XXII Juegos Olímpicos, que en julio serán disputados en Moscú. Y como parte de la preparación para esa justa, el 23 de abril salen a una gira por Europa.

Competirán en cinco pistas de tres países: Alemania Occidental, Francia y Bélgica. Son estos los resultados: En Wulfrath (RFA): Alberto Valdés, tercer lugar. En Wiesbaden (RFA): Pérez de las Heras, tercero; Gómez Portugal, quinto; Alberto Valdés, duodécimo. En Aachen (RFA), donde concursan ante más de 50 mil personas: Pérez de las Heras, tercero y sexto; Gómez Portugal, cuarto.

En La Baulle (Francia): clasifican los cuatro entre los diez primeros. Tazzer, tercero; Gómez Portugal, cuarto; Pérez de las Heras, quinto; Alberto Valdés, séptimo. Pero ha surgido un grave problema: al día siguiente de conquistar ese tercer lugar, Quetzalcóatl se golpea la mano izquierda con una barra... ¡fractura!

Tazzer: -Fue una experiencia muy triste. Se trataba de un caballo que iba mejorando notablemente conforme avanzaba la gira. Fue un golpe tremendo para mí y para todo el equipo. Sentí que morían mis esperanzas de competir en la Olimpiada.

En Lieja: Pérez de las Heras, tercero; Gómez Portugal, cuarto; Valdés, quinto. En el gran premio de Wolsburg, Alemania, Pérez de las Heras, segundo; Gómez Portugal, tercero.

Las decisiones dolorosas
Y ya. Directo hacia Moscú. Hacia los Juegos Olímpicos.

Y hacia los problemas para Rubén Rodríguez, jefe y entrenador del equipo: los mejores de la gira han sido Pérez de las Heras, Gómez Portugal y Alberto Valdés; Tazzer apuntaba muy bien, sobre todo en Lieja, pero ahora forma un novel binomio con Caribe, el segundo caballo de Gómez Portugal, quien lo presta a Gerardo después de la tragedia en La Baulle.

Duda Rodríguez: ¿debe ser Tazzer el elegido, o es mejor optar por Ricardo Guash, un jinete de gran experiencia, aunque es sabido que su caballo -Rafina- no tiene la estatura para una competencia de la magnitud de la que se avecina? Por otra parte, Alimony -montura de Pérez de las Heras- está prácticamente vendido al equipo holandés, que ha hecho una espléndida oferta por él. Topaz, segundo caballo de Joaquín, no está listo aún, pero competirá de ser necesario...

Tazzer: “Le dije a Rubén: “déjame saltar con Caribe en la Copa de la Amistad, y después decides”.
Aceptó el jefe del equipo. Y Caribe lo hizo muy bien.

Aquella tarde, después de esa prueba de carácter amistoso, anunció Rodríguez: “En el Premio de las Naciones competirán, en ese orden: Tazzer, Valdés, Gómez Portugal, y Pérez de las Heras.

Cien mil pesos por Alymony
¿y Alimony?...

Gómez Portugal: “Cuando me enteré de que Alimony estaba a punto de ser vendido al equipo holandés, hablé con su propietario -don José Gómez Sainz a México- a quien dije que no era posible que nuestro país perdiera un caballo de esa categoría, que recordara que no teníamos muchos como él. Le pedí que me lo vendiera y aceptó. “Si me pagas lo que los holandeses me han ofrecido, Alimony es tuyo aunque yo quede mal con ellos”, me dijo.

“Pagué cien mil dólares por ese caballo, que era un precio muy alto en aquellos momentos”.

Y como Joaquín lo había montado de maravilla en los últimos tres años, haciéndolo lucir tan bien, quién mejor que él para conducirlo en los Juegos Olímpicos. El de Pérez de las Heras y Alimony fue considerado como uno de los mejores binomios del año.

Así que, finalmente, tres de los cuatro caballos mexicanos en el Premio de las Naciones son propiedad de Gómez Portugal.

Las diferencias con 1948
Se han inscrito 12 naciones; saltarán 48 jinetes. Y aquí se producen dos grandes diferencias con relación a aquella competencia ganada 32 años atrás por Humberto Mariles, Rubén Uriza y Alberto Valdés: la prueba individual se disputa aparte; en la de hoy saltan cuatro jinetes por equipo, pero se contabilizan sólo las tres mejores puntuaciones.

Para calificar un equipo, se toman las mejores tres puntuaciones de cada vuelta.

No obstante esa facilidad, sólo seis países culminan la prueba. Quedan definidos desde el primer recorrido; los mexicanos se mantienen en el segundo.

El primer recorrido
Alberto Valdés monta a Lady Mirka. Es el novato del grupo y por eso salta primero. Comete sólo ocho faltas: derriba la vertical del sexto y pisa la ría.

El siguiente es Jesús Gómez Portugal, quien arremete contra la pista. Va sobre los lomos de Massacre.

Y, paradójicamente, es él quien resulta masacrado.

Gómez Portugal: “Como en la Unión Soviética nunca se habían realizado grandes concursos internacionales de salto, fue muy mal planeada la construcción del foso que sucedía a la vertical.

“Lo acostumbrado es que tenga 15 centímetros de profundidad, ¡pero en Moscú tenía 1.50 metros! Todo un abismo si la pisaban los caballos... muchos jinetes encontraron grandes dificultades para librarlo; inclusive, los dos que saltaron antes que yo tuvieron muchos problemas con él. Uno de ellos, creo que era un búlgaro, cayó en el foso y desbordó mucha agua, por lo que ese décimo obstáculo quedó muy resbaloso.

“Yo iba muy bien, con sólo una falta, pero al aproximarme a la valla, Masacre patinó con el agua ahí esparcida, no pudo detenerse para ejecutar el salto, arrasó con el obstáculo y se metió al foso. Y yo con él. Me cayó encima.

“Fueron momentos de gran angustia. Tuvieron que ayudarme a salir, pues me estaba ahogando. Ahí perdí segundos muy valiosos. Y lo que pudo ser un problema insignificante se complicó a causa de ese foso tan profundo y tan mal trazado”.

En síntesis: 28 puntos de Gómez Portugal. Y dos costillas rotas.

A continuación, Gerardo Tazzer: “El Caribe no saltaba muy franco, así que le puse fuerte la pierna. Pasé bien los primeros tres obstáculos, pero tiré una barra del cuarto; tuve problemas en el quinto, el triple, en el que varios jinetes habían caído o tropezado: Caribe salvó el muro, pero tropezó en los dos oxer. Le di un par de fuetazos y siguió. Después tiré la primera barra del noveno y la última del triple, y terminé ese primer recorrido con una monta aceptable”.

Tazzer invirtió 130 segundos en cruzar la pista. Fue sancionado, así, con 3.25 puntos. Total: 23.25.
El último jinete mexicano de esa primera vuelta fue Joaquín Pérez de las Heras, quien recorrió limpiamente los dos primeros cuartos de la pista; sin embargo, al llegar al noveno obstáculo, Alimony libró el oxer pero después tropezó con la vertical y fue también un oxer -obstáculo once- el que le hizo acumular cuatro puntos. Total: 2 faltas, 8 puntos. Fue eliminada la puntuación de Gómez Portugal y, al sumar las de sus tres compañeros, el equipo tenía 39.25 puntos y se había colocado en tercer lugar.

La URSS era líder, con 16: Polonia seguía con 32. Rumania era cuarto, con 44.25; a continuación, Hungría, con 68, y Bulgaria, con 76.50.

Pérez de las Heras: “Nos sentíamos mal. En realidad, las cosas no habían salido como esperábamos, de acuerdo con los resultados que obtuvimos en aquella gira por Europa, en la que competimos contra los mejores equipos del mundo.

“Durante el intermedio tuvimos una larga conversación y nos fijamos como meta conquistar la medalla de plata, porque Polonia no estaba tan lejos: a sólo dos faltas de distancia. Tendríamos que serenamos y superar cada cual nuestra primera pista”.

Segundo recorrido, ¡tras Polonia!
De la URSS habrá que olvidarse: dos de sus jinetes hacen pista limpia -uno de ellos es castigado con un cuarto de punto por excederse del tiempo- y otro más derriba sólo un obstáculo. Total: 4.25 puntos que, agregados a los 16 de la primera vuelta, suman 20.25. Espléndidos. Medalla de oro para el equipo local. Polonia es el rival a vencer.

Lo saben de antemano los mexicanos.


Y van tras los polacos...

Salta primero Janusz Bobik (16 puntos en su primer recorrido) e incurre en cinco derribes, 20 puntos malos. Hay sonrisas de esperanza en el campamento mexicano. El turno es de Alberto Valdés, quien vuelve a tener problemas con la ría y ahora, además, tira no una, sino dos verticales:
3 faltas. Se reduce la ventaja europea...

Wislaw Hartman repite los 12 puntos del primer recorrido.

Y Gómez Portugal se resarce: toca el agua en la ría y después derriba la vertical del noveno: 8 puntos.

Estas dos puntuaciones anulan las dos anteriores.

Síntesis: Polonia 44 puntos; México 47.25.

El siguiente caballista es Mariam Kozycky, cuyo primer recorrido (24 puntos) fue el peor de los polacos y no entró a la contabilidad.

Pero Kozycky se recupera asombrosamente: derriba sólo el segundo oxer del quinto obstáculo: 4 puntos. Con esta comprometida situación sale a la pista Gerardo Tazzer, obligado a un recorrido limpio. La presión es demasiado fuerte. Gerardo derriba la vertical del cuarto obstáculo; libra el triple y se enfile sobre el sexto. Parece que Caribe lo salvará limpiamente, pero en ese milímetro final con la pata izquierda golpea el madero, que se bambolee dramáticamente ¡y cae!... Gerardo es castigado, además, por un leve exceso de tiempo: medio punto, total 8.5 puntos.
Síntesis: Polonia 48 puntos; México, 55.75.

Todo se define con el último jinete
Todo tendrá que definirse entre el mejor jinete de cada bando. La situación favorece a Jan Kowalcszyk, que en su primer recorrido sólo cometió una falta. Ahora tiene ventaja de 7.75 puntos, casi dos barras.

Peligro para Polonia: Kowalcszyk no puede con el segundo oxer del quinto obstáculo, y, ante la angustia del público, derriba también la tercera barra de la valla final: 8 puntos. Y Polonia suma ya 56, México 55.75.

Toda la responsabilidad, pues, recae en Pérez de las Heras y Alimony: salen a la pista con la obligación de hacer un recorrido limpio. Sólo eso dará al equipo mexicano la medalla de plata.
Silencio total cuando el experimentado jinete se coloca entre los postes. Se ve sereno el caballo californiano. Discretos aplausos acompañan el recorrido de Pérez de las Heras y Alimony. Igual que en su primera vuelta, libran limpiamente los ocho primeros obstáculos pero, fatalmente - igual que en su primera vuelta-, tropiezan con la vertical del noveno. Cae el obstáculo. Mueren las esperanzas de un segundo lugar. No incurre Joaquín en más faltas. Ha hecho un excelente recorrido de sólo 4 puntos... Insuficiente, por desgracia.

Oro para la URSS: 20.25 puntos.

Plata para Polonia: 56 Bronce para México: 59.75, diferencia 3.75 de punto, menos de 1 derribe, igual a 4 puntos.

Pérez de las Heras: “Ese resultado no correspondió a lo que de nosotros se esperaba: nos situaban entre los grandes favoritos, porque en aquellas competencias en Europa, previas a los Juegos Olímpicos, habíamos tenido un buen fogueo, enfrentándonos a los mejores binomios del mundo. Pero en este deporte, como en todos, las medallas no se ganan antes, sino en la competencia; por antecedentes no nos iban a colgar al cuello las medallas... teníamos que ganarlas en la pista. ¿Mala suerte?... quizá.

“Tuvimos muy mala fortuna. Ese día, y sobre todo en el primer recorrido, nos pasó lo peor. Dejamos escapar toda oportunidad de vencer. Para ganar por equipos, uno o varios jinetes deben hacer pista limpia. Nosotros no lo logramos y el resultado es reflejo de nuestra actuación, siempre he pensado que ese día no ganamos la medalla de bronce, sino que perdimos la de plata... pero no hay que buscar excusas ni culpables, no; las medallas las gana el equipo o las pierde el equipo”.

Y llega la ceremonia de premiación.

El podio.

El Himno Nacional de la Unión Soviética.

Tres banderas son izadas. La mexicana entre ellas.

Después de 32 años.

Alberto Valdés: “Estábamos desesperados cuando terminó el primer recorrido, y tristes cuando finalizó la prueba: nos habíamos derrotado nosotros mismos... Pero cuando llegó la ceremonia de premiación todo eso quedó atrás. Ese momento fue increíble; algo que quedó para toda la vida porque, finalmente, la medalla fue ganada a pulso, compitiendo contra los países que hayan sido. En esos instantes traté de imaginar lo que mi padre vivió en Londres ‘48. Y me sentía feliz, orgulloso: de nueva cuenta el nombre de Alberto Valdés era escrito en la historia de la prueba olímpica de salto”.


Fragmentos de textos tomados del libro Medallistas Olímpicos Mexicanos, editado por la Conade y EL UNIVERSAL.

 

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