El equipo del actual presidente de la Concacaf Jack Warner logró su primera clasificación a un Mundial de manera angustiosa, en la última oportunidad y por tan sólo un gol.
Su camino no fue fácil. Tras superar una primera ronda dejando en el camino a selecciones caribeñas, logró entrar al hexagonal final donde enfrentaría a equipos de Centroamérica y Norteamérica.
Tras ubicarse en el último lugar tras la primera ronda; cambió de dirección técnica y trajo al prestigiado entrenador holandés Leo Benhakker. El equipo resurgió de manera discreta, ganado los partido claves y principalmente contra la potencia de la zona, México, a quien enfrentó en el último partido.
Logró su pase al repecheje al ubicarse en cuarto lugar de seis equipos. Enfrentó a Bahrein y tras empatar en casa fue a Asia a conseguir una victoria de 1-0, que le bastó para obtener el boleto.