Las victorias en el Mundial 98 y la Eurocopa 2000 confirmaron que en el final del siglo XX la hegemonía del futbol mundial era francesa, sin embargo, cuando se esperaba que en Corea-Japón 2002 refrendaran el título, la gran sorpresa se presentó al ser eliminados en la primera fase sin siquiera anotar un gol.
Tras el éxito del 98, cuando Francia añadió su nombre como séptimo equipo campeón mundial, Aime Jacquet cedió el mando en el banquillo a Roger Lemerre, un discípulo que intentó seguir los designios del maestro con poca fortuna.
Patrick Vieira y Claude Makelele se unieron a los nombres de Thierry Henry y Zinedine Zidane como símbolos de la selección. Sin lugar a dudas el mediocampista del Real Madrid sigue siendo la referencia en este equipo.
Roger Lemerre fue despedido y Jacques Santini fue nombrado nuevo seleccionador. Aunque llegaron con gran expectación a la Eurocopa del 2004, después de marchar invictos en la eliminatoria, fracasaron nuevamente al caer ante Gracia, que resultaría el campeón.
Santini, que había fichado por el Tottenham inglés antes incluso del comienzo de la Erocopa, fue remplazado por Raymond Domenech, quien llevó a Francia a Alemania 2006 de amenra angustiosa, jugandose su calificación de manera directa hasta la última fecha.