Pese a que es el equipo asiático con más mundiales, sólo había mostrado
mucha disposición y dignidad en el campo. Fue hasta que albergó el
mundial pasado cuando mostró un espectacular equipo formado por el
holandés Guus Hiddink.
Consiguieron su primera victoria, e impulsados por un espectacular
apoyo de su público, lograron colarse a semifinales venciendo a Italia
y España. En un partido cerrado, sucumbieron ante la poderosa Alemania.
Tras esta gran actuación el técnico holandés dejó al equipo y trajeron
a Humberto Coelho que dio tristes resultados. El neerlandés Jo Bonfrere
fue capaz de recomponer el camino y lograr la calificación.