El incremento que sufrió la tortilla desde hace algunos días ha golpeado con dureza la economía de los mexicanos, pero los Espino Hernández venden tacos, así que la afectación ya se antoja más severa que al resto de las familias en nuestro país.
Juan, el jefe de familia, comentó que en tan solo unos días pasaron de pagar 8.50 a 11 pesos el kilo de tortilla, por lo que sus costos se han incrementado en al menos un 30 por ciento mensual.
“Diario compro entre 5 a 10 paquetes de tortillas y aunque diario gastaba casi lo mismo, ahora ya le tuve que aumentar al gasto”.
Ahora paga de 55 a 110 pesos por las tortillas para su negocio diariamente, cuando todavía el mes pasado gastaba de 42 a 85 pesos diarios para surtir uno de los insumos básicos del negocio.
Sin contar, agrega, con la cascada de aumentos que se le vinieron en la carne, las verduras, el gas y hasta en las cocas.
“Todo está aumentando en estos últimos días”, sin embargo “nosotros no podemos subirle los tacos porque la gente no viene”.
--¿Nada le pueden subir?
--No, porque así sea un peso, si la gente ve que gasta más van a terminar por traerse lonche y luego, como le hacemos.
--¿Oiga, y cómo vería usted la creación de más impuestos que se proponen hacer?
--Yo les diría que se pusieran en nuestros zapatos, ¿dónde están los programas de apoyo a los pobres?, ¿dónde están los empleos para los pobres?, y si nos quieren cobrar más, yo diría que no se vale que los que hemos pagado siempre sigamos haciéndolo, creo que no estoy de acuerdo con eso, porque si de por sí, todo está aumentando, ahora con eso, imagínate.
Por si fuera poco, hace apenas dos semanas, el jefe de familia de 42 años se acaba de dar cuenta de que en la esquina contraria a donde instala su puesto de tacos, ya se puso otro taquero. Y aunque Juan considera que esos tacos no son tan buenos como los que él prepara, advierte que “sí es competencia, en esto cualquiera es competencia, por eso hay que cuidar la calidad”.
(Texto: Jonathan Tapia)