Los planes de la familia minera López Guajardo se vinieron abajo en 2009, principalmente por la disminución del 60% en las utilidades anuales que distribuyó la empresa Minera Madero Planeaba construir una carpintería, porque a su familia no le gusta el riesgo que implica ser minero, pero no hay de otra: "Voy a seguir siendo minero por un buen tiempo más. He visto que algunos de mis compañeros o familiares se han quedado sin trabajo y no han encontrado empleos seguros" relata. A pesar de las carencias, considera que como minero tiene una familia estable, principalmente porque tiene "salud y un empleo fijo" que le han permitido sacar a su familia adelante. Refuerza esta hipótesis al referir que durante el Diario de la Crisis ha visto que gente de diferentes niveles socioeconómicos "sufren por la incertidumbre, porque dependen directamente del valor del dólar, del consumo de la gente y de esas cosas financieras". Agrega: "La crisis nos ha pegado de diferente forma, pero deseamos que a todos nos vaya mejor en este año ¡El trabajo todo lo vence!". Alejandro y su esposa Azucena -a quien de cariño le dice Susy-, discutirán si en los próximos meses compran muebles para el hogar o bien, continúan con la compra del material para la carpintería. En ocho años que tienen de casados, la minería se ha convertido en un verdadero soporte; gracias a ella obtuvieron un crédito para la vivienda y se compraron un "vochito". Este matrimonio celebra que, en medio de la crisis económica que ha afectado a país, logró comprar material de construcción y en enero pusieron el piso en una nueva habitación que han habilitado como sala-comedor. Para 2010 buscan ser padres por tercera vez: "Queremos tener una niña... Sabemos que la situación está crítica, pero de todas maneras los siguientes años estará igual de caro para mantener a un bebé".
(Irma Mejía)