|
|
|
|
|
BAJA CALIFORNIA
Familia Coronado Ponce / Tijuana
|
|
Julio César teme quedarse sin trabajo
|
|
|
|
Julio César Coronado, su esposa Fernanda Ponce y su hija Andrea forman una familia que agradece tener trabajo en medio de la incertidumbre de que la empresa donde laboran cierre sus puertas.
Él es licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Baja California y ella estudia la preparatoria abierta. Esperan que algún día ella también haga alguna carrera profesional para su propio crecimiento personal, pero además aporte al gasto del hogar.
Como supervisor de Recursos Humanos de la empresa vio salir a más de 40% de la planta laboral en los últimos meses, y cada día vive la incertidumbre de sus compañeros ante la posibilidad de quedarse sin empleo, sin embargo, afirma que le gusta su empleo porque siempre pensó en trabajar en esa área.
Sus días libres los dedica a escribir y tocar música. Participa como compositor y vocalista en el grupo de rock tijuanense Río Verde, en el que comparte con otros cuatro jóvenes. “Algunos se van a los antros y nosotros hacemos música”, explica.
Julio y Fernanda dicen que la vida los ha tratado bien. Se consideran afortunados de haber podido adquirir un crédito para comprar su vivienda, la cual califican de “adecuada” porque son una familia pequeña y creen que es suficiente.
Gastan muy poco en alimentos y gasolina (mil 700 pesos en ambos rubros) porque los dos comen en su lugar de trabajo y su hija también es alimentada en la guardería donde su madre labora. La Sharp, ubicada en Playas de Rosarito, queda a menos de 10 kilómetros de su hogar, y no gastan mucho en combustible.
Su sueldo de 16 mil 600 pesos es suficiente para cubrir los gastos: 5 mil pesos de mensualidad por la vivienda y abonos de los muebles que compraron con crédito Fonacot.
Están conscientes de que les falta mucho por recorrer como pareja, pero afirman que mientras cuenten con trabajo y buena salud, todo será fácil.
(Texto: Julieta Martínez)
|
|
|
|
|
|
|
|
|